Rendirme

rendirme
escribir más corto
escribir más claro
no escribir en absoluto
cerrar los ojos
beber la lágrima
que pasa directo
por la garganta
como un torrente
de agua salada
rendirme
renunciar
sin telegrama
cerrar la boca
dejar las manos
en los bolsillos
o mejor atarlas
con el cordel de la ropa
sujetar el deseo
para que no moleste
dejar de molestar
pasar desapercibido
apagar las ganas
con un balde de agua
de la canilla
que da a la calle
dejar de pensar
empezar a omitir
pasar la página de largo
sin leerla
adaptarse
adaptarme
golpearme la cabeza
contra el muro
de ladrillo pelado
beber lentamente
el brebaje espeso
dejar de brindar
desaparecer
saberse nacida
y vuelta a nacer
en el mismo paraíso
equivocado
exiliarme
perder el pasaporte
perderme
que nadie me venga a buscar
y volver a rendirme
Patricia Lohin
Foto Aleksandar M. Budjevac

escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos #reflexiones #leeresvivir #vida #poesía #amoleer #love #escritoresdeinstagram #novela

Cazador cazado

Debo reconocer que la pandemia me cagó olímpicamente la cacería de almas que venía haciendo en bares y afines allá lejos y en el verano. Luego de 152 días de confinamiento, salí a la calle como un vampiro sediento, sabiendo que iba a ser difícil -sino imposible- la tarea del encuentro fortuito, y más aún de la charla espontánea, tomando en cuenta que en cualquier noche de copas la gente tiende a soltar la lengua como si se les fuera la vida en ello. El pueblo estaba arruinado. El viento no hacía más que levantar polvaredas insistentes en las esquinas. Tal vez después de todo el barbijo fuera la bendición para no tragar tanta tierra. 

Me senté en un banco derruido de la plazoleta de barrio. 

Como si un dios inexistente escuchase mis plegarias de pronto llegó ella: una mujer que había pasado ya la mitad de su vida. Se sentó al lado mío sin temor, a una distancia prohibitiva para el momento pandémico existente. 

Charlamos. Me dijo que cada año es peor, porque la poca felicidad latente duele más que un corazón aplastado. 

– Cada momento -dijo- se siente como el último caramelo. Uno se levanta habiendo dormido poco y con un gusto metálico en la boca, sabiéndose extraviado, siendo perdedor de cualquier número que vaya a jugar a la lotería. Vivir el momento sin intentar adivinar el futuro y habiendo disfrazado al pasado es un deber moral para los que tenemos muchas décadas, porque en el futuro simplemente no hay nada, y el pasado bueno… qué agregar a una sucesión de desaciertos. 

Y se fue, dejándome en un estado de inanición completa. 

Antes de llegar a la esquina dió media vuelta y me hizo una cómica reverencia. 

Ahí me dí cuenta de que yo había sido el cazador cazado. 

Patricia Lohin

Foto Margarita Fresco

#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos #reflexiones #leeresvivir #vida #poesía #amoleer #love #escritoresdeinstagram #novela

Fase 4


4 cantaletas más
y mi corazón se rinde
4 noches que llevo sin dormir
4 pinchazos en la espalda
para que deje de doler
4 barbijos que andan por ahí
como si pudiera contagiarme
de la gente con la que no estoy
4 miradas que esquivé
mientras en mi cabeza
se agolpaban 4 recuerdos
4 palabras que aún duelen
justo en la base del cuello
4 sonrisas que dibujé
con tinta indeleble
4 veces que me invisibilicé
hasta desaparecer
4 vidas tiradas
al tacho de la basura
cometiendo los mismos
4 errores de siempre
4 siglos más
para terminar de desaprender
los 4 caminos locos
que siguen sin llevarme
a ninguna parte
Patricia Lohin

escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

Cubo mágico

Me gusta la idea de desarmar. 

Imagino cualquier pieza de encastre que pueda desarmarse, desde un motor hasta un cubo mágico. 

La idea de dejar las piezas ordenadas una al lado de la otra, en serie; limpiarlas, reemplazar las dañadas, sacarles lustre, devolverles la vida, empujarlas a la calle, que tengan un nuevo y propio sonido. 

Me he imaginado a mí misma como una de esas piezas. 

El asunto es que no es tan fácil. 

Éstas se patinan sobre la palma de la mano de quien las mece, se resbalan, caen pesadamente sobre el suelo, otras se desintegran o se evaporan al mínimo contacto con el suelo. 

No hay mucho que hacer al respecto. 

Salvo armar rápido y cerrar con una costura metálica el tajo que va desde el pubis hasta el pecho. 

Para que nada vuelva a salir.

Para que nada vuelva a entrar.

Patricia Lohin

Foto Klez Brandar

#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

Cubo mágico

Me gusta la idea de desarmar. 

Imagino cualquier pieza de encastre que pueda desarmarse, desde un motor hasta un cubo mágico. 

La idea de dejar las piezas ordenadas una al lado de la otra, en serie; limpiarlas, reemplazar las dañadas, sacarles lustre, devolverles la vida, empujarlas a la calle, que tengan un nuevo y propio sonido. 

Me he imaginado a mí misma como una de esas piezas. 

El asunto es que no es tan fácil. 

Éstas se patinan sobre la palma de la mano de quien las mece, se resbalan, caen pesadamente sobre el suelo, otras se desintegran o se evaporan al mínimo contacto con el suelo. 

No hay mucho que hacer al respecto. 

Salvo armar rápido y cerrar con una costura metálica el tajo que va desde el pubis hasta el pecho. 

Para que nada vuelva a salir.

Para que nada vuelva a entrar.

Patricia Lohin

Foto Klez Brandar

#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

Mi nombre

“Te vas a dar cuenta a lo largo de tu vida que si bien había personas que no te podían llamar por tu nombre… si lo sabían.” Mía PinedaEl tugurio era la continuación de un pasillo al lado de un cine abandonado, al que se accedía traspasando una puerta desvencijada. Fui acompañada, luego de que Mario me rogara por enésima vez.- Yo puedo. – le dije- Ya sé, pero esta vez vamos a hacer las cosas bien.Las cosas ya habían salido como el orto. Toda una serie de inoperancias, descuidos y malos entendidos me habían llevado a lugares bastante oscuros. En el último me quitaron lo poco que llevaba encima.Una vez que atravesamos la puerta nos atendió una mujer que preguntó cómo nos llamábamos.- Él se llama Mario. Yo vine a buscar mi nombre, pero si necesita un sustituto me podés llamar Miércoles. – ¿Y por qué Miércoles?- Porque los miércoles atiendo a mi cliente favorito, y a él lo puedo besar.- ¿Estás segura de que querés tu nombre?- Si, hace un tiempo ya que lo estaría necesitando. Estoy embarazada -le conté- si yo no sé quién soy, ¿cómo lo va a saber él o ella? La señora me invitó a pasar a un lugar que parecía el sector de cajas de seguridad de un banco. Le entregué mi llave y ella abrió el casillero que supuestamente me estaba asignado. Sacó un sobre y me lo entregó.Con Mario salimos a la calle sin mirar atrás y nos sentamos en el shop de la estación de servicio que estaba en la esquina.Mientras miraba el sobre me preguntó qué iba a hacer con mi nombre. – Voy a lograr que lo sepan Mario, y si no me nombran, si no acarician mi nombre con sus bocas, pues adiós.Luego abrí el sobre y me nombré en voz alta, por primerísima vez en la vida.

Patricia Lohin

Foto Edith, Providence ©︎Emmet Gowin#escritos#blog#poesía#amor#patricialohin#escritores#literatura#libros#escritor#frases#escribir#escritos#poemas#frasesdeamor#autor#amor#letras#textos#sentimientos#versos

babosa

una palabra se escapa 

y chorrea las comisuras

es la baba en una boca semiabierta

que deja un hilo brillante

al costado de la cara

como la huella de una babosa

sobre un piso gris de cemento

que no lleva a ningún lado

muere la palabra muda

al tercer contacto con el aire

igual que muere el  molusco

en contacto con la sal

como mi identidad

que siempre

muere

muere

y muere

en contacto con 

el silencio

Patricia Lohin

Foto David Sagasta

#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

Cajita roja

View this post on Instagram

Yo tengo una cajita roja guardada en la mesa de luz. Con los años ha tenido alguna que otra hecatombe: se ha humedecido, desteñido, destapado, le he cambiado la cinta que tengo para atarla, he sacado cosas de ésta y he vuelto a guardar otras. Hay dos berretines en mi escritura, uno es la cajita roja y otro es el buraco existencial, el cráter, la herida, el ombligo lleno de pelusa maloliente, el corazón latiendo fuera del tórax, el desamor. El buraco vive dentro de la cajita, lo sé, porque es lo único que no puedo sacar de ésta cuando intento sacudirla. Se achica al tamaño de una pulga y se repliega contra una de las esquinas de su base. Lo he intentado todo, pero no sale, no muere. Tan solo se limita a vivir allí, con el espacio que tiene se expande o se achica depende de las circunstancias, pero no muere. El buraco no necesita de oxígeno, es como un volcán que está frío durante miles de años y luego un gesto pelotudo lo enciende haciéndolo arder. Cuando arde me duele como la puta madre, y mi cuerpo empieza a contaminarse con ese dolor. mientras el pecho sobrevive con una respiración corta y angustiada. Todo vuelve a resurgir como si fuese la primera vez. El asunto con las heridas es que durante un tiempo no presentan síntomas y de ninguna manera avisan cuándo volverán los achaques. El asunto con las heridas es que se acomodan durante un tiempo, pero qué difícil es no darles de comer cuando afloran. Patricia Lohin Foto © Stanko Abadžić #escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

A post shared by Patricia Lohin (@patricialohin) on

El futuro viene fallado

Olvidé el resto

Creadores de imposibilidades

View this post on Instagram

Me agotan los creadores de imposibilidades, parados arriba de una tarima de madera semi putrefacta y pregonando mediocridades por un megáfono antiguo y oxidado. Trabajan de eso, y lo peor de todo es que lo hacen gratis. Trabajan para que te acobardes. Te muestran lo que podría ser tu vida si tal o cual cosa fuese viable, pero el destino así no lo quiere, entonces lo mejor es beber de algún whisky barato noche tras noche, para que el deseo se vaya erosionando hasta desaparecer. A la mañana siguiente y con resaca te cuentan que el destino es un arma de destrucción masiva. Dicen que destino tiene propósito hostil, y te la creés cuando salís a la calle y descubriste que taparon la poesía pintada en el muro de acá a la vuelta. Los hostiles son ellos. Por suerte hay otros que también trabajan gratis y con ahínco. Son los que vuelven a escribir el borde de la calle y sobre la pared recién pintada, los que aman de la boca para adentro, son los que nunca crecieron, creen en la utopía y saben donde nacen los sueños, los que confían aunque vengan heridos, los que se cansaron de esperar porque entendieron que esperar es otra forma de morir. Para mi el destino más que armamento es una regadera, y tiene no uno, sino mil propósitos, todos a la altura del coraje de quien lo vive. Si viene alguien con un destino atrofiado a tocar el timbre, por favor no lo atiendas. Patricia Lohin Imagen @niravphotography #escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

A post shared by Patricia Lohin (@patricialohin) on

Recordar

Tadea

Diana

View this post on Instagram

– ¿A que se dedica Diana? – A hacer lo que puedo con lo que tengo. – ¿Cómo sería? – Claro, yo tengo alta resistencia a la infelicidad. – ¿Usted dice? – Si, estoy matriculada en esos menesteres y en otros. – (silencio) – Mi alta resistencia a la infelicidad, me otorga alta resistencia a casi todo. Cuando uno aprende a ser infeliz desde el vamos, desde el primer llanto, desde la cachetada en la nalga para que lloremos se hace resistente. Ser resistente es ser como una esponja Mortimer, -alguna vez me dijeron eso-, tendré piel de acero. – ¿Y qué beneficios ha tenido usted con esas capacidades de alta resistencia que dice tener? – Y bueno, por ejemplo resistir relaciones mediocres por veinte o treinta años como si nada. – ¿Y a usted no le parece que eso es insano? – ¿Usted insinúa que yo no tengo instinto de supervivencia? – A ver, defina la palabra sano. – No enfermarse, estar siempre al pie del cañón, ser de hierro, que no me agarre la tos en agosto ni la alergia en septiembre, no desintegrarme… – Así que tiene miedo a desintegrarse. – No, yo no tengo miedo a casi nada, ese es otro de los beneficios de la alta resistencia a la infelicidad. – O sea que usted podría seguir siendo infeliz siempre. – Si. ¿Por qué no? ¿Acaso todos los que vienen acá no son infelices? ¿Y los que hacen la cola en el mercado y afuera de los bancos a primera hora de la mañana? – ¿Es lo que usted desea? ¿Infelicidad eterna? – Los dados ya fueron tirados y esto es lo que me tocó. Uno no cambia. – Por algo vino hoy y sacó turno. ¿Acaso no piensa que usted puede cambiar su calidad de vida? – Vine porque así me lo exigieron desde el departamento de recursos humanos, aparentemente alguien se quejó de mi incapacidad de crear vínculos, como si asentar el movimiento diario así lo requiriera. – ¿Cuánto tiempo hace que está en esa empresa? – 25 años, no sé por qué ahora quieren cambiar las cosas, un chico nuevo en contaduría se quejó, uno de esos que ahora llaman millennials. – Ésta no será una relación como las otras, sino que será un trabajo terapéutico conjunto. – ¿Quiere usted apostar? – Nos vemos el próximo miércoles a la misma hora Diana… Patricia Lohin Foto © Audrey Thizy

A post shared by Patricia Lohin (@patricialohin) on

Aprender a vivir

View this post on Instagram

de diván El tipo -un cliente- me dijo algo así como que este era el año para aprender a vivir. La pucha pensé. Tantos tropezones y seguía la vida en veremos. ¿Qué sería aprender a vivir? Si ya me había acomodado a todo, y luego de acomodarme me volvía a resbalar y rebelar. Vivir en medio de una mansedumbre trucha por largos períodos para luego hacer frente a breves pero tormentosas crisis y revoluciones personales que me dejaban viviendo sola en el sótano de la casa abandonada de al lado. La vida fue siempre eso para mí. Hasta hoy. Mi psicoanalista me dijo como al pasar que la felicidad es una cosa de tontos. Yo le dije que ahora -ese ahora en el que fui a sentarme frente a él en un duelo de miradas- era asquerosamente feliz, y que eso me impedía escribir y regodearme en el dolor de la escritura. Ahí comenzó un breve ida y vuelta sobre el asunto literario. La palabra escrita como si el martillo se zafara y reventara un dedo, la lágrima que cae justo en el teclado, la búsqueda insistente de la cascarita para rascar, extirpar y que sangre otra vez. – No sé escribir de otra manera – le dije-, mi escritura es un proceso de autocuración. Y no sé si alguna vez acabará, mi piel está hecha de tristezas. Cuando soy feliz tengo miedo, más miedo que cuando todo está peor que mal. Y te digo por qué: los mejores momentos arrancan con una promesa de final, como cuando al nacer sabés que te espera la muerte. Al menos los momentos de angustia los he vivido con mayor esperanza: el final es mucho más prometedor. – Fernando, es la primera vez que quiero que algo no termine, yo que amo los finales y no creo en la inmortalidad. El me miró con un poco de tristeza, o me pareció a mí, me aseguró que hay momentos que son irrepetibles, y que se terminan, por lo visto igual que la sesión porque se apuró a despedirme. – Disfrutá Patricia, que no se te escapen. Nos vemos la próxima. Patricia Lohin #escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

A post shared by Patricia Lohin (@patricialohin) on

Persecuta

View this post on Instagram

me persiguen los momentos no vividos por miedo o cobardía los amaneceres que me perdí sumida en mi propia jungla los minutos desaprovechados que ahora quiero juntar para dedicarme a beber el aire y llenar de mariposas mis pulmones sedientos me persiguen los lugares que no visité la gente a la que no dediqué el tiempo o las ganas de conocer las historias que no escuché las mil noches que no nos encontramos nuestra amistad inconclusa tu voz leyéndome un cuento para dormir los libros que abandoné acomodados religiosamente en mi biblioteca haberme dedicado más al deber que al deseo al que dirán a lo que dicen me persiguen las deudas que no pagué ni pienso saldar porque una vez en la vida no quise cumplirte a vos que me fallaste siempre me persiguen las mentiras blancas que dije con los pies fríos bajo las sábanas haber callado cuando quise gritar las tasas que no estrolé contra el cielorraso no haberme defendido permitiendo tantos golpes a un alma ya devastada me persiguen las silenciosas violencias que me hubieran liberado antes de la persona que no soy y también la libertad que me llegó por correo postal y que aún sin usar voy pagando en cómodas cuotas Patricia Lohin Foto Tumblr #escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

A post shared by Patricia Lohin (@patricialohin) on

Buenos tiempos

Estallido

Por venir

View this post on Instagram

lo mejor está por venir -dicen- porque mañana estaría llegando la primavera o porque esperamos arribar después de tanto andar ciegos por la vida a un lugar sin puertas y nosotros -al fin- sin nada de ganas de huir quemando los últimos boletos ya vencidos mi mañana llegó ayer cuando aposté mis últimos cinco segundos de valentía y salí a buscarte otra vez y no es que el resto de mi vida no tuviera sentido ni música o palabras también me levantaba al alba y sacaba fotos de dos o tres amaneceres en la semana también me servía vino tinto hasta la mitad de la copa y miraba alguna que otra serie para luego irme a dormir de costado levantarme y ducharme luego de tomar interminables tazas de café con leche o daba vueltas a la mesa jugando con mi perro y salía a trabajar obligándome a no arrastrar los pies no es que ayer no fuera mañana ni que estuviera vacío de atardeceres pero hay mañanas que son mejores viviendo sin obligarme a nada en una casa abierta con el sol entrando de frente y perfil y un infinito deseo de quedarme así en el molde de esta vida con el lomo apoyado en el pasto y la cara de costado al sol mientras te miro de reojo ir y venir venir y amarme Patricia Lohin Imagen Tumblr #escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

A post shared by Patricia Lohin (@patricialohin) on

No se puede vivir así

Lunar desprendido

Faltando

View this post on Instagram

Hay gente que está faltando a sus propias vidas. Creo que deben sentir que no tienen nada, que la vida no les pertenece, por eso faltan. Apagan la alarma del reloj, si es que la pusieron, y se dan vuelta en la cama de espaldas a la luz del día, para que la penumbra termine de consumir lo que queda. ¿Qué es lo que queda? El sueño lo acomoda todo, aletarga el miedo y el espanto, acalla las voces interiores que dicen barbaridades y verdades. Es más llevadero así, no sé si fácil. Hay gente que está faltando a sus propias vidas. Pegaron el faltazo existencial, sin certificado médico, ni siquiera metieron excusas. Se hicieron la rata, y no fue para ir a meter las patas en el río o para intentar enamorarse después del tercer beso con un desconocido. No es que no tuvieran ganas de asistir, es que para qué vivir tres o cuatro días más de abandono si se puede uno auto cobijar debajo de las sábanas que ya empiezan a mostrar que se rajarán sobre el colchón. Yo hice fuerza unas horas, dos días, tres años, hice fuerza hasta los domingos para levantarme, subir la pera a la altura del horizonte e intentar mirar al sol despuntar. Pero un día simplemente me harté. Cuesta llegar temprano, llegar a tiempo, cuesta la calle vacía, la mesa limpia, el día sin noche, cuesta irse a dormir otra vez sobre las siete de la tarde. Hay gente que está faltando a sus propias vidas. Yo por ejemplo. Patricia Lohin Foto © David Sagasta #escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

A post shared by Patricia Lohin (@patricialohin) on

Todo se va a la mierda

sin título

hace un tiempo que ya no pongo títulos
los textos salen despedidos sin corrección
sin puntos
comas
ni mayúsculas
sin nombre ni apellido
ni conexión con la realidad
que algunos dibujan acá afuera
en las calles donde vivo ausente
los poemas viajan por rutas alternas
hacia una nube densa y semioscura
que se parte en dos
y que vos me mostrás mientras desayunamos
al rato se convierte en recortes
que podrían acariciar el día
o cortar las sogas de las manos
que anudadas detrás de una espalda
me impiden salir
de la pequeña habitación
situada en el sótano de una casa
reniego de los títulos
de un dios con mayúsculas
y de los punto y a parte
sin miedo a tener miedo
de olvidarme del nombre de los objetos
que hace rato no estarían sirviendo para nada
pienso que si me olvidase de tu nombre
el nombre que necesito para todo
tal vez pudiera llamarte con la mirada
la mirada que habita la pupila
donde solo cabe lo importante
Patricia Lohin
Foto Alexey Naumov

escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos

Ciberpatrullaje

93862667_10218954094136829_8353890297582714880_n
Era sabido, llegarían a mi espacio cibernético y encontrarían mil agujas esparcidas en el césped reseco por la última sequía.
Decomisaron cada uno de mis falsos poemas, también las crisis existenciales disfrazadas de relatos cortos e incontinencias verbales.
El veredicto lo enviaron en un sobre de papel madera con una hoja mecanografiada -vaya antigüedad- y en principio me inhabilitaron para escribir en cualquier medio cibernético: redes sociales, plataformas de blogs, cartas de lectores y sus derivados, misivas a familiares y amigos, incluso me prohibieron enviar mensajes por WhatsApp excediendo los 140 caracteres. Demasiados beneficiados y una sola damnificada.
No me dieron espacio para escribir mi defensa, apenas una línea punteada de un par de centímetros para que firmase el acuse de recibo: hice mi firma abreviada.
Se lo tomaron muy a pecho, yo sin ser menos me lo tomé dramática y catastróficamente.
Luego me entregaron un manifiesto, una guía, un manual, un rejunte didáctico y pedorro en donde a lo largo de un centenar de hojas, hacen despliegue de normas a las que debería atenerme el día de mañana si me dieran libertad condicional para expresarme de siete a ocho un primer viernes del mes, si recuperase mi voz, si encontrase ganas, si lograse seguir escribiendo de incógnito sobre un recorte de papel higiénico y así continuar con esta resistencia alpedista pero fundamentalista, sin razón -tal vez- pero con mis razones, lo cual justificaría de sobremanera cualquier acción insurrecta.
Necesito seguir escribiendo para sacar afuera el exceso de pulsaciones, la presión que se eleva y hace hervir el torrente sanguíneo poniendo mi cabeza en riesgo de explotar; necesito sacarme el barbijo y salir a gritar: lo de las imposibilidades, lo del amor, lo del otoño, lo de la desesperación, y contar una vez más que escucho pasos por la noche, y aunque me levante y no vea a nadie, temo que me vengan a buscar.
Patricia Lohin

Se puede….

94247194_10219011415969839_7455722798158184448_o
Vivir sin correr, ni escuchar el crujido de las hojas debajo del calzado, confinados, confiscados, presos, con miedo, mal informados, o muy descansados, viviendo en una burbuja de algodón con olor a perfumina.
Sin sentir el aire frío que golpea el perfil de la cara subido a una moto, parado en un acantilado, al filo espumoso del mar o en la esquina de esta plaza en donde se juntan los cuatro o cinco vientos locos.
Se puede vivir constantemente abrazado al frío irreparable de las entrañas, sobreviviendo a largas horas sentado de nalgas sobre el piso frío de una cocina, o de cara contra la pared blanca de la dirección sin que te vengan a buscar jamás.
Caminar sin dios, sin plan, sin fin, con la sonrisa encubierta o desaparecida, con la mirada opaca que se ha quedado con cero chances de encontrar la tuya cualquier tarde de estas.
¿Es que acaso dejaste de buscarme?
Se puede vivir sin dejar huella, mudos de espanto y chorreando cobardía, escuchando el rasguño de los roedores en la puerta de madera, dejando caer los sueños por el borde de la cama para barrerlos en la mañana siguiente.
Se puede esconder la miseria detrás de la compasión prefabricada, como quien mete las pelusas debajo de la cama y yo puedo mirar desde acá, maldiciendo, puteando, diciendo que está bien o mal, que soy mejor, mentira la mentira.
Se puede vivir indefinidamente así, como la mujer que ahora -mientras escribo esto- toca un picaportes cerrado para siempre e insiste, adivinando desconocidos pasar que la miran, sin soltar la mano, arrugándola, metiendo los dedos hacia adentro como garras.
Y luego de unos minutos volviendo a rastras a su casa, que los controles le han dicho que su mandado no es urgente.
Se puede… tirar toda una vida a la basura, desesperarse por lo mal actuado y enterarse por amplitud modulada, que en los súper y mayoristas locales, ya no hay stock de oportunidades.

Mientras tanto

91377791_2671971216392508_8982821686088826880_o
Y mientras tanto el sol que entra por los vitrales no parece ser el mismo.
Está un poco cansado, un poco rendido. O tal vez rendidos estén mis ojos.
Una mujer y su marido se sientan a beber sobre las siete el cáustico brebaje que le tiran los notidiarios.
Y así siguen, hasta las ocho, hasta las nueve, rozando las diez de la noche.
Los malditos siembran el insomnio, el miedo, la incertidumbre, la sospecha, la mentira recostada sobre la mentira, todo servido en cucharitas para el té, de a sorbitos, de la misma manera que se sirve el veneno para ratas.
Así Juan y María, Rosa y Sebastián, Marcos, Laura o como se llamen, sin antivirus ni barbijo para protegerse, van a dormir con más miedo que sueño; con más desesperanza que confianza; sin siquiera rozar las palmas de sus manos.
Tienen temor de que el miedo se expanda y manche las sábanas.
El sol descansa en la justa línea de mi balcón. Algo está alineado ahí afuera. Parezco ajena, pero mi cuerpo dolorido me dice que no, que yo también participo, que me ha tocado un número en esta lotería cósmica, y que luego veremos si salgo o no sorteada, despedida, renacida, transformada.
Quiero gritar desde el balcón que no es todo cierto, que la desinformación es un tumor que nace en el oído y llega a la mirada propagándose mediante lenguas llenas de saliva y sin filtros. Quiero gritar que mientras tanto el corazón palpita, extraña, se contrae, se expande, tiembla acurrucado en la cama o en posición fetal sobre el sillón, esperando un abrazo, un mensaje, una videollamada o tal vez tan solo el silencio componedor de un planeta que está a años luz de rendirse.
Patricia Lohin

Así que era esto

92754219_2838824419536615_8052080166848954368_o

así que era esto
el nombre completo
de un desconocido
escrito con indiferencia
en un papel arrugado
la luz amarilla del semáforo
extenuante e insistente
el asfalto de la avenida
salpicado de sombras
que ayer caminaban por las veredas
el insomnio a las dos de la mañana
el silencio ensordecedor
que enloquece y apuna
la falta desesperante de sueño
así que era esto
la noche eterna
muerta de frío y de miedo
los faroles iluminando la nada
el pasado aplastado
en el contenedor de la basura
y un futuro que da risa
me quedo parada en la ventana
un minuto
cinco
veinte
exhalo el aire tibio
que sale de mis pulmones
mientras creo que estoy sorda
tal vez sea yo la del problema
-como siempre-
y no esta noche muda y asesina
pero ahí afuera
en esa jungla desesperada
de casas amontonadas
con persianas cerradas
suena una alarma
que al rato se rinde
cansada y hastiada
al igual que yo
así que era esto
el silencio
la ausencia
la soledad
la espera
la nada.
Patricia Lohin
Foto © Pavel Volkov

Escalones

92551021_2833162560102801_6797871526537330688_o

 

Los escalones de la entrada, revestidos con un cerámico mediocre, están hoy llenos de tierra y polvillo. Por el buzón de correo asoman sobres con cartas documento y cuentitas a pagar de un rejunte de desaciertos y decepciones de la última década. Pido perdón por mi ausencia, cómo si a alguien le importara. Una invasión de pastos y yuyos gritan desde los canteros, mientras un grillo enmudece al notar mi presencia. Doy vuelta la llave, una vez, dos veces. La puerta, un rectángulo de madera lleno de recovecos con más tierra, cede mediante un crujido y la luz de la media mañana se cuela conmigo en la sala de estar. Mis pasos hacen ecos que rebotan como pelotas de goma contra las paredes blancas. Creo recordarlas verdes, con tapices por doquier y un estanque con peces de color negro en el rincón opuesto derecho. La puerta se cierra y otra vez la oscuridad. En ese espacio estrecho y asfixiante escucho gritos de chicos, el ruido de sillas que se corren, se cae un vaso y se convierte en arena sobre el piso granítico de la cocina, los tenedores hacen ruido dentro de una pileta de chapa, mientras las burbujas del detergente juegan a la altura de la alacena, capturando un mini hilo de luz que se cuela por una persiana plástica, un lavarropas cabalga dentro de un espacio limitado mientras centrifuga. En el baño la lluvia de la ducha cae sobre el lomo de un hombre que enjabona su barba y en la puerta un can semi peludo espera mientras rasca su oreja y al mismo tiempo intenta morder su cola. Sacudo la cabeza y el silencio que vuelve.
Me tiro en un colchón abandonado sobre un elástico de madera. Hace frío. Afuera suena una sirena: creo que me vienen a buscar.
No sé quiénes son, pero ellos saben de mí: soy la última habitante de un fragmento de mi vida. La pecera se ha escurrido y la estancia es un mar desahuciado. Vuelvo a accionar la puerta de entrada, levanto las manos y me declaro culpable. Que disparen, ya estoy muerta.
Patricia Lohin

Por suerte hay otra gente

92462794_10218851331007815_3413573048320655360_n

Ser libre es no tener miedo.” Nina Simone

Claro que hay otra gente.
A esa gente que no es “la otra gente” también se les incendia el corazón sobre la mesa de un quirófano desierto.
Esa gente que no tiene tiempo para nada pero ven la vida pasar sentados en el borde de la ventana del lado de adentro, tiemblan de miedo mientras esperan la amenaza de un nuevo día, sus dialectos poco almibarados intentan convertirte en un desahuciado de una humanidad injusta, desordenada y maloliente.
Aman las fronteras, los muros y las murallas -de concreto y de uniformados- pero los transgreden usando pasaportes falsos, traficando oscuras emociones acurrucadas en los bolsillos pequeños del equipaje.
No están bien ni dentro ni fuera, trabajan como publicistas de un planeta amenazante y amenazado, en donde tu vecino es un malhechor, cualquier laburante un oportunista, dios una caricatura, el médico de guardia un potencial arma bacteriológica, el indefenso un paria, un muerto de hambre material de descarte -para qué seguir- pero así y todo insisten en vender felicidad, vacaciones off shore y libros de autoayuda en cómodas cuotas sin interés.
Lo que no saben, lo que desconocen, lo que les conviene ignorar es que no fueron más que simples estaciones satelitales de cartón de un sistema que nos quiere bien vivos, pero de miedo.
Patricia Lohin

#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos #reflexiones #leeresvivir #vida #poesía #amoleer #love #escritoresdeinstagram #novela

Décimo C

91050170_2808434022575655_587345698375073792_o

 

El otoño estaba llegando hace un par de días. Dicen que olvidó traer el permiso de libre circulación, y los controles lo han detenido en alguna calle de mala muerte del barrio municipal.
Se silencian los pasos en el descanso de una escalera, un hombre vuelve a calzarse las zapatillas con barro y sale a la vereda, otra vez de tantas veces.
El dedo pulgar con una uña esmaltada a punto de escribir “te extraño”, es interrumpido por una orden del cerebro; desobedecer es posible: “Te extraño, ¿cómo estás?”
En la cola de un mercado una mano a punto de acariciar se contrae y se guarda en el bolsillo izquierdo de un jean gastado, luego se entretiene jugando con un par de monedas de cinco pesos.
El corazón que habita el décimo C de un edificio céntrico se sofoca, hasta hace unos minutos estaba llegando a algún lado, pero no anda el ascensor y las escaleras son una aventura temeraria para unos pulmones colapsados.
Una enfermera tiembla de emociones en un descanso, con la guardia baja agarra con fuerza una lapicera, pero muere la carta de amor al escuchar su nombre en el altavoz del pasillo. .
Hoy, ayer, tal vez mañana: los peores momentos para jugar a la lotería y ser valientes. Habrá que esperar a sentirle el olor al desamparo absoluto, a juntar fuerzas para patear la puerta de madera semi podrida y abrir el cuarto donde hasta ayer dormían los sueños abandonados.
La radio dice que la página para sacar turno para amar está colapsada, la llama de la cocina se ha suicidado antes de anoche y sobre la cama quedaron las sábanas arrugadas donde por la noche reposan en exceso los cuerpos gastados.
Ël ha vuelto hace un rato, ha dejado las zapatillas con barro en el garaje y se ha ido a bañar; mientras ella, derrumbada y abstraída, lima la uña gastada del dedo pulgar.
Patricia Lohin
Foto Rudi Gana

Alud

86796087_2729095943842797_89662428761030656_o

ha llovido intensamente
y lo que antes era un hilo de agua
bajando por la montaña
ahora es un alud de barro
que viene directo hacia el pueblo
no se detiene la sangría de lodo
y las casas esperan inmóviles
cerrando sus postigones
mientras sus habitantes cierran sus ojos
y doña Elvira cierra la boca
para no tragar la tierra que viene bajando
la última fracción de tiempo que existe
entre el desastre y la muerte
lo uso para dibujar con palabras
una despedida cobarde
un perdón tardío
un arrepentimiento falaz
la tierra chiclosa se desliza
debajo de los cimientos
de las construcciones patagónicas
desarmando ladrillos
como si fueran terrones de azúcar
alcanzo a preguntarme
qué será del mundo esta vez
sin más vestigios
de que hemos vivido cobardemente
y hemos muerto por milésima vez
sin dejar rastro

Noche

86731138_10218344153728700_8724449441542569984_o

La noche viene a sentarse conmigo, está medio en bolas; tiene un proyecto de vestido negro y la boca pintada con un brillo color rosa chicle. Sus ojeras, más profundas que las mías, deberían dejarme tranquila, pero no; somos dos hembras cansadas, y no sé si está bueno para este final.
Sus ojos claros están rodeados de profundas líneas que en el contexto de su rostro hermoso parecen rayos de sol. Pienso que tal vez no todo esté tan perdido, aunque creo que es una cagada que la noche sea mujer, nunca me entendí bien con otras mujeres.
Hay dos vasos y el mío está casi por la mitad, su contenido me raspa la garganta y me hace arder el pecho, siento que si pongo un encendedor delante de mi boca podría prenderse fuego mi interior. Ella me convida tabaco, le explico que soy inútil armando, entonces con sus manos de dedos largos y uñas curvas me arma un cigarrillo en un santiamén. Me acuerdo de mi abuelo y flasheo con que para esta ocasión hubiera sido mejor fumar pipa.
Afuera hay adolescentes escondidos como ratas en los huecos oscuros de una ciudad desolada escribiendo poemas inundados de muerte. Lo hacen sin vergüenza ni pena y con mucha gloria; mientras que en la residencia El Atardecer varios pares de adultos mayores, sabiéndose en falta y más cerca de todo, marcan amor en un 0800 obsoleto, como si ese mantra los fuera a exculpar por no haber amado bien o haber sido tan cretinos, egoístas y cobardes.
Ella y yo nos miramos, acaba de leer mi último texto, y mientras termina de exhalar el humo de la última pitada me mira con pena, pero no dice nada.
Sé lo que viene. Nos paramos, hago fondo blanco con el resto de lo que queda en el vaso y mi boca muere dentro de su boca. Al final la muerte no era tan amarga.

Casa Silvia

84230623_2617887745134189_7142533392091840512_n

 

Salgo a la calle con un vestido, música y el resto de mi humanidad metida en una bolsa ecológica de Casa Silvia en la mano. No es que toda una vida quepa ahí dentro, es lo que ha sobrado luego de la última sudestada. Los escombros de los escombros, el barro del barro, la desesperanza de la desesperanza, la piel agrietada y los ojos mitad resecos mitad inundados.
A los pocos metros la boca se subleva y comienza a hacerse mar. Algo nace desde la garganta e inunda la cavidad bucal con un sabor salado. La lengua se hincha, intentando hacerle frente a tanto agua. La boca hace agua, los ojos hacen agua. Nadie lo nota, somos ciegos caminando en distintas direcciones, ignorándonos ampliamente. Me pregunto qué hay para hacer en esta maldita ciudad a parte de seguir viviendo de esta forma absurda. El tema musical para la ocasión empieza a convertirse en un ruido molesto que parece sonar desde el fondo de un túnel. Pienso en escapar. Al llegar a la plaza busco al conductor anónimo que todas las mañanas pasa una franela inmaculada por su auto color ni crema ni blanco ni leche. No está, vos tampoco estás, pero recuerdo tu voz preguntándome si uno para alguna vez de llorar, y yo mintiendo, porque quiero que aproveches la esperanza que me sobra y no pienso usar. Me pregunto a dónde podría llegar con lo que llevo encima, apenas si unos billetes de cinco a punto de morir, un cuaderno con garabatos, unos anteojos con los que ya no leo ni de cerca ni de lejos. A dónde huir, si en cualquier destino posible también me tocaría demostrar que valgo la pena en un cinco por ciento, que dentro del orden duerme un desorden infernal teniendo pesadillas todas las noches, que la seguridad no es más que una fachada mal armada, una mampostería que se está cayendo; que soy un fraude y que la ciudad sigue siendo ese lugar ajeno que lejos de cobijar, te espera a la vuelta de la esquina para abrazarte con desesperanza y recordarte que estamos absurdamente solos, con lo que sobrevivió a la sudestada metido dentro de una bolsa ecológica de Casa Silvia.
Patricia Lohin
Imagen Tumblr
#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #po

Otro día más y estás vos

80880450_2618802148376082_4069414885132337152_n

 

Cuando te fuiste, el tiempo y yo hicimos un documento improvisado sobre una servilleta con el logo de una confitería céntrica, nos dimos la mano y yo quedé tomándome otro café latte. Por unos años sentí que el mundo era una tregua, en donde la bandera blanca era una sábana de lino colgada en el cordel del patio: una extensión de soga que iba desde el limonero hasta la higuera. Detrás de la sábana podía adivinar tu andar por el sendero que lleva al galpón, mientras los chicos corrían jugando con los broches y chapoteando adentro de una palangana, esperando a que yo me fuera para hacer salvajadas.
Algunas noches, cuando todo estaba en silencio y el cansancio del día no nos había vencido aún, podía ver tus ojos abiertos mirándome en la penumbra, mientras yo trataba de cazar tu aliento con mi aliento, ahogando murmullos y risas debajo de la almohada. Por las mañanas, las cucharitas de café venían a buscarnos chocando y tintineando por el pasillo mientras semidormidos nos dábamos los buenos días.
Por unos años mi mundo fue blanco y suave como el algodón, aunque algunas mañanas parecían eternas y las noches momentos fugaces que usábamos para escribir en el cielorraso algunas cosas que queríamos repetir al día siguiente: una carcajada, el barullo insoportable a la hora del almuerzo, la mirada de un fragmento de segundo que cruzaba toda la extensión de la casa afirmando que otro día más y está todo bien. Otro día más y estás vos.
El tiempo no me la hizo fácil, le pedí poder volver y me permitió elegir un sólo instante al cual podía acceder no más de una vez al año y sin cambiar nada.
Así es como el primer día de otoño puedo dar vuelta mi cuerpo sobre la cama, encontrar tus ojos abiertos y meterme a nadar en tu mirada.
Otro día más y estás vos.
Patricia Lohin

Pablo

83514425_2600702333519397_7834246207349194752_n

Ocho de la mañana. La estación de buses es el mismísimo infierno. El calor mezclado con el olor de los caminantes errantes y algunos pasajeros mal dormidos es insoportable. Elijo salir a la plataforma de salida. Me estaciono con mi valija de mano demasiado temprano, esperando que en algún momento los choferes empiecen a recolectar viajeros.
A mi lado una muchacha enciende un cigarrillo. La observo.
Demasiado producida para mi gusto. El maquillaje alrededor de los ojos ha comenzado a hacer grieta y con cada pitada de cigarrillo se adivinan líneas prematuras en la comisura de sus labios que resaltan con un labial color chicle. De pronto sus ojos encubiertos detrás de unas pestañas artificiales me miran. Esbozo una sonrisa bastante prefabricada y le digo que es demasiado temprano para fumar. Ante mi afirmación toma el cigarrillo y ensaya una pitada profunda echando el humo en mi dirección y mirando hacia el infinito.
Me acerco y le digo que soy Pablo, y que estoy retornando a casa. Espero que el colectivo salga a horario, uno nunca sabe, las rutas, los animales que se cruzan, los camioneros, los piquetes, el sol resquebrajando el asfalto. Vuelve a mirarme, esta vez adivino un brillo que ahora es opaco y que me inunda el alma. Demasiado herida para mi gusto.
Me dice que se llama Micaela, y que tiene menos de treinta. Nos sentamos juntos, sabiendo anticipadamente que tenemos boletos para asientos contiguos. Le digo que tengo más de cincuenta. Ensayamos un prefacio para ponernos al día. Ella por muchos lugares, yo por otros tantos. Distintos amores enmarañados que nos dejaron a ambos al costado del camino. Estoy cansada me dice y busca refugio en mi hombro.
Pensé que podía enamorarme en ese preciso instante, de su boca sin brillo labial, de sus palabras una vez que estuviesen despojadas de tanta aridez, de mi necesidad de protegerla. Al llegar a destino me despido con un beso en la frente. Demasiado arriesgado para mi gusto.
Patricia Lohin
Foto Rene Stuardo
#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos #reflexiones #leeresvi

Uno se acostumbra

83023933_2600727950183502_5469096133638750208_n

Uno se acostumbra a escribir entre líneas, a callarse, a adaptarse.
A andar en el auto con la luz prendida del combustible, a pensar que nos vamos a quedar a pata, a que el vecino le siga pegando al perro, a ver a un niño en cuclillas llorando en un rincón, a estar en una relación que nos quita todo, a andar en la bici con las gomas desinfladas y sin frenos, a vivir con la reserva de energía a punto de colapsar, a dormir poco o demasiado, a llorar antes de que salga el sol, a dar besos con la boca cerrada.
Uno se acostumbra al desamor, a huir, a no hablar, a no pedir lo que podría ser un sí como respuesta, a las tardecitas mirando el poste de la luz prendido anticipadamente, a que no alcance la guita, a que el corazón salga huyendo de tantos sentires.
Uno se acostumbra a una vida desencajada, sin sentido y sin sentires, a los secretos a voces, al quilombo existencial, a perder el tiempo, los objetivos y los sueños, a que nada es como lo habíamos soñado. Uno se acostumbra al frío gélido de la cama vacía igual que la taza del desayuno a estar perdida en la mesada de la cocina.
Uno se acostumbra a esperar, mientras afuera se están muriendo, se están matando de hambre, de guerras y desesperanza. Mientras nos están robando frases hechas con tintes de que lo imposible se puede.
Entonces no queda otra que seguir esperando, arrodillados en el primer banco de una iglesia de pueblo, rezando a San Benito o San la Muerte, implorando no ser abandonados una vez más, achicharrados de tanto dolor.
A lo que uno no se acostumbra tan fácilmente es a que las cosas salgan bien, al silencio del atardecer mientras uno está pleno, a que el corazón baile sin pedir permiso, a ser amado en correspondencia.
Para estos menesteres uno no se acostumbra.
Patricia Lohin
Foto © María Tudela Bermúdez
#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos #reflexiones #leeresvivir #vida #poesía #amoleer #love #escritoresdeinstagram #novela

Infancias

83444388_2602375246685439_6497585701171757056_n

voy sentada en el asiento trasero
de un auto
hablo hasta por los codos
hay que llenar el vacío existencial
el silencio es un monstruo de dos patas
aparentemente inofensivo
que viene dispuesto a devorarnos
lleno las horas y los kilómetros
con palabras huecas
y delirios llenos de preguntas
que nadie responde
estamos todos hartos
mis padres de mi
yo de ellos
la ruta que fallece
bajo las gomas del auto
el auto que tiene que seguir
y no le han preguntado si quiere
alguien reclama e implora piedad
será dios que se ha rendido
el asfalto
el auto
las estrellas colgadas
y que alcanzo a ver
con el cuello estirado hacia atrás
la infancia es un asunto de nunca acabar
un mundo pequeño
y con cuatro ruedas
en el que voy sentada
en el asiento de atrás
sacudiendo palabras…
si callo moriré

Miedos

83908483_2606550636267900_2210041478753812480_n

 

salen los miedos
que estaban agazapados
entre la humedad
que supura de la pared
y la cáscara de pintura
en la mitad de la noche
la mitad del año
la mitad de la vida
corren sin hacer ruido
desde el zócalo
alimentándose de la mugre
que ha quedado tirada en el piso
de los días de antes de ayer
muerden cual roedores
una pata de la cama
y hacen surcos para poder trepar
y llegar sin daños adicionales
al sector desprotegido del durmiente
entrarán por el dedo chiquito del pie
o la rotura en el talón de aquiles
por el ojo que duerme entrecerrado
por la falla en el esternón
o por la boca que ha quedado abierta
al final entran por los poros
por donde sale el hedor
de una vida en estado
permanente de extinción

Palabra

83353732_2606026389653658_2878668896334774272_n

 

palabra
ella femenina singular
que se hace plural
en este rejunte despiadado
que sale del alma
balas de cañón
municiones de sal
que salen
desde el fondo del mar
golpes certeros
palabra que mata
ahoga
lucha
calla
omite
el grito que la estampa
contra la pared
y la deja aplastada
como a un mosquito
palabra que chorrea
desde una hoja en blanco
y se amontona con otras
en una estancia diminuta
taladrando cerebros
palabra que
comprime
expande
hiere
ignora
acaricia
enseña
ama
miente
palabra nueva
repetida
revolucionaria
inventada
susurrada
mal escrita
malparida
insurrecta
mala palabra
acaricio su hueso
descansando en una curva
y me enamoro de la humedad
de su boca muda
que aún
no sabe pronunciarse
a sí misma

Pañuelo de seda

83491159_10218163594414830_7087968680159477760_o
La ruta está despejada. El paisaje parece una postal de esas que se venden en los kioskos. Es uno de esos días que cae entre tu cumpleaños y el mío. Llevo un pañuelo de seda en el cuello. Odio la seda, pero la perspectiva de que algo fluctúe con el viento intempestivo que entra por la ventanilla me encanta. Lo compro antes de salir, un desperdicio ambiental y económico si tomo en cuenta que gasté mil quinientos mangos para lucirlo en la última escena boluda de nuestra vida juntos. Me decís que estoy hermosa y ensayo mi mejor sonrisa para responderte mientras se asoma por los labios entreabiertos mi diente desaliñado.
Todo es tan perfecto que hasta el vehículo está enjuagado, y puedo sacarme las sandalias sin apoyar mis pies en una montaña de arena.
Sabemos bien hacia donde vamos, pero ninguno de los dos dice nada. Un rato antes habíamos tomado un desayuno de esos suculentos: medio litro de café con dos medialunas. Obvio te quejaste de algo pero no te escuché. Nos leímos las miradas y nos hicimos bien los pelotudos, yo más que vos toda la vuelta. Decido seguir actuando aunque me sale bien para el orto.
Chequeo el celular despreocupadamente, le aviso a alguien que no voy a tener señal por un par de horas. Mentimos un rato más, tal vez unos ciento cincuenta kilómetros. De reojo veo el gesto que hacés con la boca cuando mentís, tus fosas nasales dilatadas indican que te estás quedando sin oxígeno y sin ganas. Flasheamos sobre dónde vamos a vivir y cuándo, mientras volvés a reafirmar que soy la mujer de tu vida. Entorno los ojos y te palmeo la mano dándote la razón como a los locos. Faltan dos kilómetros, lo dice un cartel con letras blancas desgastadas y varias huellas de tiro al blanco. Hay que doblar a la derecha. Acelerás y al fin nos estrellamos.

Seguir leyendo

¿Qué es lo que el alma recuerda?

79135803_10217782602570272_6570625369546686464_o
“Siendo el alma inmortal, y habiendo nacido muchas veces no es de extrañar que sea capaz de recordar lo que desde luego ya antes sabía.” – Platón

Una mujer tiene una cita pero no lo recuerda. Hay que matar la noche plagada de insomnios. Acude a un barcito con el pelo desaliñado y ropa negra, acompañando a una amiga circunstancial de la cual ya no recuerda el nombre Se deja tirar en la barra, mientras el resto de la gente charla vaya a saber de qué cosas. No quiere escuchar, porque si escucha se distrae, y si se distrae la vida pisa quinta.
Al rato viene un muchacho que trabaja en el bar, apoya su codo de manera tal que su cabeza queda recostada en una mano y la mira diciendo “hola”.
La charla comienza liviana y circunstancial. Ella ríe, está prestando atención. Sin darse cuenta se da un chapuzón en sus ojos, mientras intenta adivinar el sabor de su boca. Quiere tocarlo pero se contiene, mientras siente un aroma familiar e indescriptible que penetra por las fosas nasales y llega hasta su pecho. La velocidad del tiempo pasa a ser desenfrenada, lo cual le consume de un plumazo dos vidas. Ahora sólo quedan cuatro.
Afuera el camión recolector de la basura chilla y avisa que el amanecer viene trotando por el medio de la avenida. Ella abandona la escena sin estridencias ni hasta luegos, apenas si un beso en la mejilla.
Al llegar a la cuadra de su casa, unos chicos con la cara tapada y aerosoles en la mano salen corriendo. Unos pasos más adelante, sobre el paredón de una escuela la frase escrita en cursiva aún chorrea tinta: “El alma también recuerda”.
Treinta días tarda en recordar lo que su alma venía gritando.
El día treinta y uno, un viernes sobre las siete de la tarde, vuelve al bar con una valija en una mano y cuatro vidas en la otra.
Èl, que está empezando a acomodar las sillas para la noche, la mira y asiente sin decir nada.
Patricia Lohin

Hola

70123357_10217061113453495_5781492100331732992_n

Hola
Me clavás un “hola” en redes sociales.
La secuencia es así: solicitud de amistad, acepto, y cae el “hola”como si fuese un meteorito. Estimo que vos & asociados tienen el arma cargada para disparar el saludo.
¿Será un arma de fuego o una ballesta?
Todo bien, no hay nada como decir “hola” y quedarse callado.
Admito que no te doy opciones. Vos disparás, yo me corro y la flecha o bala terminan hundidas en el paredón del supermercado Día.
Ahora ya saben por qué las paredes del estacionamiento del Día están a la miseria.
Me dijeron que hoy es todo por redes o whatsapp. No tengo problema con eso -mentira-.
Pero elaboráme algo, digo. Hilvanáte una situación que a mi me conmueva, regalame una oración, un chiste, una secuencia de palabras. Vos podés.
No es que yo sea difícil y pretenciosa. Soy difícil y pretenciosa.
Y encima me aburro como la hostia. Debo tener déficit de atención.
Viste lo que pasa cuando te conformás con menos, ni te cuento cuando te conformás con nada.
Terminás triste y aturdido, dando vueltas un domingo a la plaza, charlando de nada con un desconocido.
Patricia Lohin
Imagen @amordel2000 Instagram
Imagen Tumblr
#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos #reflexiones #leeresvivir #vida #poesía #amoleer #love #escritoresdeinstagram #novela

No tengo mucho más pa’ decir

70205734_10217076578040100_8438360604804120576_n

𝑆𝑒 𝑎𝑐𝑒𝑟𝑐𝑎 𝑡𝑢 𝑣𝑜𝑧,
𝑦 𝑎𝑙 𝑠𝑎𝑙𝑖𝑟 𝑙𝑎 𝑣𝑜𝑧 𝑑𝑒 𝑡𝑢 𝑏𝑜𝑐𝑎
𝑠𝑒 𝑎𝑐𝑒𝑟𝑐𝑎 𝑡𝑢 𝑎𝑙𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜,
𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑣𝑖𝑒𝑟𝑡𝑒 𝑒𝑛 𝑢𝑛 𝑣𝑖𝑒𝑛𝑡𝑖𝑡𝑜
𝑞𝑢𝑒 𝑚𝑒 ℎ𝑎𝑐𝑒 𝑐𝑜𝑠𝑞𝑢𝑖𝑙𝑙𝑖𝑡𝑎𝑠 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑐𝑢𝑒𝑙𝑙𝑜.
𝑁𝑜 𝑡𝑒𝑛𝑔𝑜 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑜 𝑚á𝑠 𝑝𝑎’ 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟.
𝑁𝑜 ℎ𝑎 𝑝𝑎𝑠𝑎𝑑𝑜 𝑜𝑡𝑟𝑎 𝑐𝑜𝑠𝑎 𝑚á𝑠
𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠𝑎 𝑣𝑜𝑧 𝑎𝑐𝑎𝑟𝑖𝑐𝑖𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑚𝑖𝑠 ℎ𝑢𝑒𝑠𝑜𝑠,
𝑦 𝑚𝑖𝑠 ℎ𝑢𝑒𝑠𝑜𝑠 𝑓𝑒𝑙𝑖𝑐𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑣𝑖𝑑𝑎,
𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑎𝑙𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛 𝑎 𝑏𝑎𝑖𝑙𝑎𝑟
𝑢𝑛𝑎 𝑡𝑎𝑟𝑑𝑒𝑐𝑖𝑡𝑎 𝑎𝑙 𝑏𝑎𝑙𝑐ó𝑛,
𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑒𝑙 𝑠𝑜𝑙 𝑟𝑒𝑣𝑒𝑛𝑡𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑛𝑎𝑟𝑎𝑛𝑗𝑎𝑠,
𝑑𝑎𝑏𝑎 𝑏𝑒𝑠𝑜𝑠 𝑚𝑢𝑑𝑜𝑠
𝑎 𝑙𝑎𝑠 𝑐ℎ𝑎𝑝𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑠ℎ𝑒𝑐ℎ𝑎𝑠
𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑎𝑠𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑏𝑎𝑟𝑟𝑖𝑜 𝑚𝑢𝑛𝑖𝑐𝑖𝑝𝑎𝑙.
𝑁𝑜 𝑡𝑒𝑛𝑔𝑜 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑜 𝑚á𝑠 𝑝𝑎’ 𝑒𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏𝑖𝑟,
𝑛𝑜 ℎ𝑎 𝑝𝑎𝑠𝑎𝑑𝑜 𝑜𝑡𝑟𝑎 𝑐𝑜𝑠𝑎 𝑚á𝑠
𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑢 𝑣𝑜𝑧 𝑓𝑢𝑛𝑑𝑖𝑑𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝑚𝑖 𝑎𝑙𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜.

De diván

71178514_10217083317008570_2446023418835894272_n

Lunes 8 a.m.
Llego puntual.
No hay como hacer terapia un lunes.
Vine caminando con el resto.
El resto de mi persona que quedó deambulando del día de ayer.
¿Resto o restos? Lo que quedó luego de doce o veinte horas con la cabeza dentro del inodoro, o debajo de las sábanas, devolviendo al universo todo lo que sobraba. No es la comida, soy yo. Me vi obligada a soltar. Sobrevivo a esa cuestión como si hubiera atravesado el desierto mismo.
Alguien que se parece a mí entra al consultorio. Me siento. Un vendaval de angustia chorrea por mis ojos. Le digo que me angustia la llegada inminente de la primavera, y luego el verano que por decantación vendría detrás… ¿Qué haré con tanto calor, con tanta flor, con tanto sol, con tanta soledad, con las noches templadas, con la lata de cerveza abandonada en la heladera, con mis tobillos hinchados por el calor, con mis pecas multiplicándose en esta piel desolada?
Otra vez las ganas de morir. Tengo que sacarme los anteojos antes de que se me inunden y después el cristal se convierta en papel mojado. Sigo sacando cosas de adentro ilimitadamente.
Parezco uno de esos magos o payasos que sacan una cinta multicolor de adentro de su cuerpo y parece no terminar nunca. Apenas si alcanzo a ver mis manos anudadas sobre mis rodillas.
Estoy naciendo de nuevo y eso duele. Hace casi cincuenta años que estoy naciendo.
Me hago chiquitita. Vuelve la pregunta que mi madre me hacía cuando era chica:
¿Qué seguís buscando?
Ya sé madre, ya sé. Sólo que no sé cómo llegar.
– ¿Nos vemos el lunes?
– Hasta el lunes.
Patricia Lohin
Imagen Un Método Peligroso (2011)
#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos #reflexiones #leeresvivir #vida #poesía #amoleer #love #escritoresdeinstagram #novela

𝑾𝒂𝒕𝒆𝒓𝒄𝒐𝒍𝒐𝒓

71109669_10217090053496978_1533385135209054208_n

Me fui antes de que vinieras.
La mañana se viste ahí afuera con esos colores tan tenues que se dispersan en los bordes de las aceras. Watercolor creo que le dicen.
Podrías estar enojado, en el caso de que te enteraras que llegué y me fui.
O podrías estar aliviado. Prefiero pensar lo primero. Me gustan tus caras de seriedad circunstancial.
Llegué antes de que vinieras.
El insomnio de anoche se transformó en un sueño tan pesado que llegué tarde al alba, y cuando me levanté, el sol ya estaba bastante divorciado del techo de chapa del taller mecánico de mi vecino.
Apenas si me bañé y me vestí en capas: una, dos, tres, cuatro prendas una sobre otra, tratando de disfrazar mi humanidad para salir a la calle.
A pesar del sol, del watercolor, del insomnio de anoche, de mis cuatro capas de prendas, a pesar de mi seriedad circunstancial, llegué a la intersección precisa entre tu casa y la mía.
Supuse que en un rato saldrías y me verías, sentada en el bajo paredón de la casa de la esquina, con mis capas de ropa, con el pelo desordenado, los cordones desatados y con los ojos dilatados.
Supuse que al salir te sentirías confuso, o tímido, o raro, o como en casa. Y que de sentirte como en casa la primavera al fin tendría un inicio como la gente.
Pero llegué antes que vinieras, me fui antes que llegaras, antes que me dijeras estás loca, antes de morirnos de risa, antes de ser nosotros.
Patricia Lohin
#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos #reflexiones #leeresvivir #vida #poesía #amoleer #love #escritoresdeinstagram #novela

Del perro

69714848_10216995735819095_3106542419198345216_n

La culpa es siempre del perro.
No hay finales abruptos. Si pensás eso es porque no estuviste prestando atención.
Este final te lo canté hace meses. Mirábamos el atardecer y al esconderse el último rayo de luz en el horizonte sentí una punzada en mi ombligo. Ese fue el final. Mientras no me estabas escuchando.
Como una tardecita, como estar en el ojo del huracán. El final es una cena rica que no sabe igual que las otras veces, en donde el que hace silencio escucha cómo las palabras de los demás comensales se van alejando en el tiempo, es dejar de sentirse a gusto donde antes era tu casa.
Yo soy la que mastica en silencio. Soy el perro que escucha el silbato cuando los demás no oyen nada.
Y a pesar de eso, como cualquier otro mortal, espero que la muerte llegue, un día predeterminado de éstos, cuando ya no haya ganas de juntarse, cuando un domingo no salga preguntar cómo estás, cuando no seas un plan en la vida del otro.
Entonces ese día, con la cola entre las patas cansado de esperar el último resabio de tu interés fingido y agarrando el hueso desgastado que quedó tirado fuera de la cucha, me vaya caminando por la vereda del sol, a tirarme un rato en la plaza.
La culpa es siempre del perro, que no atrapa, que no gusta, que no encaja, que no enamora, que no pide.
Patricia Lohin
Foto Sylvain Richard
#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos #reflexiones #leeresvivir #vida #poesía #amoleer #love #escritoresdeinstagram #novela

Héroes de barro

69595587_10217015835241568_4888800499526008832_n
No sé qué dicen los distinguidos sobre los falsos héroes. Ni me importa.
Sé que a los héroes de barro les espera la lluvia en algún lugar, que al fin los terminará disolviendo por los siglos de los siglos. Y los que quieran podrán tener una estampita en la mesa de luz. Te entiendo, la verdad es muy oscura a veces y requiere valentía. Yo no odio, yo me reconcilio, pero de lejos. Vos allá y yo acá, sabiendo que no somos de la misma especie, yo aceptando tu existencia como algo irremediable, dañino para muchos, sin poder hacer nada para aliviar tu opresión sobre otros, o para que hoy te levanten en alto como a un dios ateneo, o mañana pongan una placa con tu nombre en la plaza principal.
Por mi culpa, por mi santa culpa.
Me dijeron que le temías a la muerte. Cómo no temerle, si estabas hasta las manos con la vida.
Para crear héroes de barro hace falta gente que necesite de una mentira- verdad acomodaticia y una memoria reinventada, gente que de ninguna manera se haría cargo de su propio heroísmo, gente que hace oídos sordos a todo lo que no se amolde a los lineamientos de un supuesto supremo que no es más que un tipo como vos y yo lleno de imperfecciones… pero con poder.
A los que recordamos, a los que no nos acomodamos, a los que padecimos, a los que no nos creímos el cuento de la buena pipa. A los que te tuvimos miedo, y a los que escapamos.
Patricia Lohin

𝑮𝒉𝒐𝒔𝒕𝒊𝒏𝒈

69909053_10217029067532367_261036941040943104_n.jpg
Hubiera preferido que me dijeras “Disculpá me confundí.”, hubiera sonado más sincero toda la vuelta.
Aunque sea hubieras pelado un audio de whatsapp. Escuché a un coach decir que ya está de más hacer acto de presencia, que se puede avisar por redes de cualquier evento, incluso de un adiós. No hay nada como cortar por whatsapp y después verse en un evento local y ni saludarse, -sí, esa gente que te decía que te quería-.
Si supieras cuánta gente que anda por el centro y abre puertas de comercios equivocadas, a veces entran y se sorprenden de lo que ven. Vos abriste esta puerta y no encontraste lo que buscabas -porque desapareciste como una flota de aviones en el triángulo de las Bermudas- y menos avisaste que estabas errado.
La sorpresa fue toda mía. Pasamos del quiero dormir con vos un sábado por la noche, luego de tu cita oficial en un cine local, a la mañana siguiente meta apurarme a que fuese a desayunar, para luego disolverte en las mieles de la inexistencia a partir del día siguiente, cuando le dije a tu ego como al pasar que ya no me inspiraste para escribir. Si vos querés que te escriban esmeráte… digo.
Creo que le llaman ghosting al arte este de irse sin decir ni mú ni má.
Siguiendo en la línea de los actos absurdos e imposibles, ese domingo tuve relaciones del tercer y cuarto tipo con un fantasma.
Pᴀᴛʀɪᴄɪᴀ Lᴏʜɪɴ
Imagen Tumblr
#escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #frasesdeamor #autor #amor #letras #textos #sentimientos #versos #reflexiones #leeresvivir #vida #poesía #amoleer #love #escritoresdeinstagram #novela