Kermesse

images006

 

Los globos rojos de las películas no son como los que se venden en la kermesse. Esa que montaron la semana pasada en el terreno baldío en las periferias de este pueblo de mala muerte, con tablones de madera, loterías impresas en cartones de colores estridentes y porotos blancos como fichas, falsas guirnaldas hechas en papel desteñido. Esos globos son opacos, de un rojo que no alcanza a despegar. De soltarlos, no saldrían nunca impulsados hacia el cielo, seguramente caerían sin gracia sobre algún arbusto, y si rozaran una espina ni siquiera explotarían, tan sólo se desinflarían sin pena ni gloria, sin estridencias, sin ruidos, sin nada.
Nos alejamos de ese antro montado al aire libre, en donde un avioncito que parece la maqueta de una torta, muestra que ya tiene demasiadas lluvias sobre su metal, haciendo supurar el óxido que de a poco va carcomiendo el metal del metal.
Menos mal que nos fuimos de ese pueblo triste, sin río, playa, sin plazas con hamacas ni niños sonrientes o payasos en el día del niño.
Menos mal que salimos esa tarde caminando por la ruta 3, yo con mi globo rojo súper brillante de helio y vos con la mochila, y que la primer noche de la travesía, nos acostamos a mirar el cielo, ahí mismo, al costadito de la ruta, tapados por un manto de estrellas y dejando que la luna eclipsada nos hiciera cosquillas en la panza.
Patricia Lohin
#patricialohin #escritos #escritora #relatos #globo #kermesse #amor
Imagen Pinterest

Anuncios