Fuera de contexto V

10440896_381964301970794_6877489162694078214_nArt by Katie Swatland

 

No hay mejor lugar para escribir que la inmensidad de una hoja en blanco, sin horizontes ni renglones, manteniendo las palabras encapsuladas en márgenes irreales, absolutos, indefinidos.

 

Treinta millones de sesiones de terapia y aún no me había quedado claro el tema, hasta que lo leí en las palabras de la calle.

 

Futuro puede ser esperar un rayo o algo que cambie tu vida drásticamente. O intentar adivinar qué sucederá, mientras el tiempo sigue cursando. Yo siempre pensé que la mejor manera de armarse de un futuro es ponerse en acción.

 

Y el cuerpo? Qué pasa cuando el cuerpo nos indica que no estamos en el lugar apropiado?

 

Si solo esperamos, podemos quedarnos indefinidamente con los pies en la arena, deseando ser tocados por el agua.

 

He de revisar mis cajones de certezas equivocadas, y así tal vez, deje que sensaciones anónimas que nacen y mueren sin pena ni nombre, caigan como caigan.

 

Hay muchas fronteras separando mi alma de otras. Son mías o ya estaban de antes?

 

 

Me sobresaltó un murmullo alado, etéreo y familiar que vino a mi encuentro y me susurró que buscara mi norte en la brújula de los sueños dormidos.

 

Hay varias cosas que nos pueden salvar de la locura, pero todas requieren de esfuerzo.

 

Lo fácil es sólo un espejismo que nos distrae sólo  por un tiempo.

 

Cruelmente trato de aprender que todo lo que se controla vuelve a supurar. Es como pintar una pared llena de humedad. El primer día parecerá casi perfecta, luego transpirará sudor,  hará hoyuelos y sarpullidos en la pared.  Esa es mi alma, una pared con humedad y llena de granos de agua.

Amaneciendo sobre cantos rodados

Patricia Lohin

A.J. Casson – Hillside Village

El sol despuntó con olor a pan fresco

mientras las nubes leudaban dispersas,

generando tonos y matices sobre los tejados.

La tierra asfixiada bajo el canto rodado

murmuraba una plegaria para germinar la semilla

aprisionada entre dos piedras.

Y ella, vestida de canela y trigo,

sin escuchar los canticos de la tierra a los dioses,

se enamoró del viento y huyó con él.

Amor sin fundamento

que despuntó el vicio del abandono

en un patio desierto de primaveras donde fue arrojada.

Y allí, bajo la eternidad del atardecer,

la bendición del rocío y el cobijo de la hiedra,

cumplieron las plegarias de la tierra aprisionada

bajo el cielo del canto rodado.

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La ciudad y yo

10635760_775560785843702_3521877904941349190_nArtista: Vincent Giarrano

He pasado por muchos estadios en mi vida. Con respecto a la información he estado sumamente informada, otras veces como ahora: cautelosamente informada. Entro en internet y selecciono la información. Ya no resisto la repitencia adrede de las noticias. Una sola noticia se multiplica por veinte, expandiendo su efecto en el inconsciente humano. En algunas ocasiones leo un titular y se me oprime el pecho, obviamente descarto hacer clic y enterarme de los detalles. Regodearme con el dolor ajeno no es lo mío, y le escapo a los detalles macabros con la misma intensidad con la que escapo de una calle en horas pico.

Qué todo está bien? Es una utopía. Que todo está mal? Es una mentira. Dios para algunos existe, para otros si existe no hace nada. Es la parte más fácil: echarle la culpa a Dios. Por mí está bien, que cada religión atienda su juego.

Estamos en una ciudad. Mis vecinos y yo. Al menos eso dicen los números de habitantes. Para mi gusto, el nivel de conocimiento y la velocidad con la que circulan las noticias malintencionadas dan al lugar característica de pueblo.

Hermosos campos rodean al partido, arroyos y el mar cerca terminan de encuadrar lo que parece un paraíso sembrado en un alto porcentaje con soja y lo poco que queda con feedlots, o el nuevo cielo a donde van las vacas ahora.

Por estos días hay agua por todas partes. Dicen los que se dedican a la metafísica (¿?) que estamos en la era del agua. Como sea, hace una eternidad que llueve, y decir que mi máquina de cortar pasto hace ya ruido o que los mosquitos hablan, es apenas una anécdota. El verde encandila, los arroyos parecen ríos, hay nuevos arroyos cortando el paso en las extensas playas cercanas. Los barrios que se inundan son siempre los mismos, y sus casas cuentan con paredes delineadas en distintos sectores: los vecinos dirán que a tantos centímetros fue la inundación del año tal, esta marca hasta aquí fue la de hace cinco años, y así sucesivamente. Las marcas son las arrugas de la casa. La casa que llora humedad por doquier. Y la de al lado. A la humedad no se la erradica, con la humedad se convive, es un matrimonio de por vida.

Sacando el clima de lado, las cuadras céntricas de la ciudad están finamente adornadas por edificios del siglo pasado y del anterior, ventanas altas, puertas imponentes, frentes adornados, pasillos laterales que llevan a los nuevos mono ambientes, esas cajitas infelices que albergan a las mono familias. En otras cuadras, han derribado todo, más descaradamente y más violentamente. Los ricos pagan un plus porque los dejen extirpar la historia, luego ponen una valla de chapas coloreadas de verde y empiezan a apilar ladrillos huecos unos sobre otros, hasta formar gallineros apilables con ventanas pequeñas. Para finalizar le ponen un nombre imponente al edificio. Ni ganas de tirarse por la ventana da vivir en uno de esos complejos.

Ahora que camino –me he sumado involuntariamente a la campaña “un auto menos”-, se me hace más familiar cada día esta nueva fisonomía que va adquiriendo la ciudad. Por un lado parece que se agranda y por el otro que se achica: se achican los patios, los espacios verdes al frente, y por ende se achican los sueños. Soñar requiere aire libre, ventanales, verdes.

Las plazas se hallan distribuidas armónicamente, sin faltar la plaza principal con los edificios públicos cerrando el marco, como en cualquier otro lugar que se precie de pueblo. En las plazas han puesto tantas luces estos últimos años, que ahora son un lugar seguro, iluminado, con tecnología Wi-fi. Los senderos de estos ecosistemas son duros, y a pesar de ello algunos instructores insisten con hacer correr principiantes por allí. Anticipo de rodillas gastadas, esquivando viejitos y parejas candentes que intentan copar algún banco vacío. Obviamente del ahorro de consumo eléctrico no se habla, el bajo consumo queda para los que pagan la luz fuera de término por no poder juntar antes la plata. Ni siquiera Dios ahorra por estos días, ya que su templo principal está tan altamente iluminado que opaca las estrellas. El candor de la fe.

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Fuera de contexto IV

1609762_10152803338052888_3151617932689477793_nArtist: Pier Toffoletti

De modo que para mi simple punto de vista demoledor, la vida era como una bola y yo siempre estaba circulando, nunca llegando.

Hay distintas formas de irse. Así como hay distintas formas de morir o matar.

Hay momentos de la vida en los que uno simplemente deja ir todo, como si todo fuera el agua del río que desemboca invariablemente en el mar.

Estaba viva, pero no lo suficiente. Imaginaba la existencia del disfrute como quien imagina trepar el Everest descalzo.

En el fondo de mi alma yo podía aseverar que luego de un episodio sumamente bueno venía uno sumamente malo.

Cuanto más multifunción es una mujer, más rápido capta la atención de un hombre, y más pronto se desvanece el erotismo.

Hay que tener coraje y aceptación para hacer una retrospectiva. Es eso o la censura.

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Fuera de contexto III

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LIDIA WYLANGOWSKA

A veces creo que el paraíso está en los sueños. Si muriera querría ir definitivamente a ese punto negro que queda en sus ojos.

Digamos la verdad: muchas veces deseamos cosas para las cuales no estamos preparados.

Desde el momento en el que pides un deseo hasta que éste se empieza a vislumbrar, pasa un tiempo durante el cual el deseo se nutre, se asienta y madura. Luego se materializa o desaparece.

Si yo fuera adicta sería adicta al ciber espacio. Lo soy?

La gente alrededor mío se mueve constantemente. Soy yo la que está quieta?

Qué carajo quiero hacer de mi vida? O ya es tarde para esta respuesta?

Me perdería en la ruta, bajaría el vidrio y dejaría que los rulos se vuelvan lacios con el viento.

No es acaso la felicidad, en parte desear y luego imprimir, teclear, estampar nuestros sueños en algún papel para dejarlo por ahí guardado?

Creo que hay personas que le tienen tanto miedo a los sueños que así como temen decirlos en voz alta, menos aún se atreven a escribirlos.

Nadie en su sano juicio debe toquetear el diario de los demás. Sería como querer abrir la cabeza de una persona con un hacha.

*Fuera de contexto es una recopilación de frases que voy encontrando en mis relatos diarios.

Fuera de contexto II

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Lu JianJun

Es muy loco, pero no necesitar te hace estúpidamente libre.

Si a los 30 se trataba de tener, a los 44 de despojar.

Hay episodios que querría borrar de mi vida . . .

La rutina es una cuchilla que te da de frente, ni siquiera por la espalda.

Debo seguir aquí en la trinchera, sembrando.

Mi cabeza cada tanto dice que yo tendría que hacer otra cosa, pero parece que no surte efecto lo que ésta diga, lo cual es fenomenal.

Movies: El perro muere y yo lloro.

A veces pienso que sentirse feliz es como sentirse enamorado. Uno no tiene pleno control sobre eso, pero al fin y al cabo cae rendido a los pies del sentimiento.

Estoy tomando mis propias decisiones y eso es alucinante. Quiero ponerlo en mayúsculas: ALUCINANTE.

Me pregunto si la vida tendrá otra vuelta para nosotros.

*Fuera de contexto es una recopilación de frases que voy encontrando en mis relatos diarios.

Fuera de contexto I

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Richard Macneil

El amor nos vuelve vulnerables, pero qué podemos hacer. Vacunarnos?

Es que no podemos poner nuestras expectativas en el otro. Eso de culpar al destino, culpar a los padres, culpar al tiempo.

Pienso que es mucho lo que está bien, sino no podría estar sintiéndome feliz sin tomar alguna sustancia prohibida.

Estará sobrevaluado el perdón? O no habrá ya más dólares para conseguir perdones? Cepo cambiario de perdones.

Qué pasaría si yo llegase a la conclusión de que soy una incomprendida? O es eso o yo “incomprendo” al resto del mundo.

Acaso no es de tristes ser dominado?

Debería estar prohibido defenestrar relatos.

Cada vez estoy más convencida de que soy perro: sólo necesito un poco de amor y comida, darme mis paseítos, tirarme un ratito al sol sin que nadie me moleste, levantar el hocico y sentir el perfume del aire, ser acariciada, irme, pero volver a casa.

Somos eternos postergadores de nuestras satisfacciones, escondiéndonos a diario detrás de obligaciones y culpas.

Se acerca el día de la madre y yo con un solo hijo. Es como tener un solo ojo o una sola pierna.

*Fuera de contexto es una recopilación de frases que voy encontrando en mis relatos diarios. Espero guste.