Mujer: el camino que queda por recorrer.

771836.jpg

Te sigue todo el tiempo?

– Te acusa constantemente de que lo engañás?

– Te desmoraliza frente a familiares y amigos?

– Impide que trabajes o que asistas a una reunión o a la escuela?

– Te critica por cosas insignificantes?

– Se enoja fácilmente cuando toma alcohol o consume drogas?

– Controla todas las finanzas y te obliga a que aclares detalladamente cuanto gastás?

– Te humilla frente a otros?

– Destruye tus objetos personales o afectivos?

– Golpea, pega puñetazos, abofetea, patea o muerde a tus hijos o a vos?

– Te amenazó o usó un arma en tu contra?

– Amenaza con lastimar a vos o a tus hijos?

– Te forzó a tener relaciones sexuales?

Si tu respuesta es “si” a alguna de estas preguntas, ¡es tiempo de pedir ayuda!

Estos son algunos de los consejos de la página del gobierno de la ciudad de Buenos Aires dedicados a la violencia doméstica.

Del otro lado del charco, en Cádiz, se ha realizado un homenaje conjunto a víctimas de violencia doméstica, luego de una jornada en la que fallecieron cuatro mujeres a manos de sus parejas.

Obviamente en un clima electoral, todos son buenas palabras y demasiadas promesas, para un flagelo que está extendido por todo el globo. En nuestras propias tierras hemos tenido la promesa de nuestra presidenta de hacer algo para enfrentar la violencia doméstica y la discriminación de géneros en nuestro territorio.

A todo esto la ONU ha lanzado una campaña de siete años en un intento por detener la violencia contra las mujeres.

Seguir leyendo

Anuncios

De un mundo y de otro, de realidades y utopías.

Luego de una pausa, de silencios y de varios días ausentes, tratando de estar presente en el “mundo real”, vuelvo a las palabras.

Siempre fui consciente de las dos dimensiones de mi vida. Una es donde interactúo con otros seres que me ven como parezco ser: una mujer adulta, callada, reservada, risueña, enojada, responsable, rebelde, explosiva, pasiva, trabajadora, madre, tan tolerante como intolerante, tan abierta como cerrada, tan perfecta como imperfecta.

Y la otra dimensión, en donde estamos mi mundo y yo. En ese mundo soy una persona más simple y bella, las conversaciones pueden tornarse en discusiones también, pero casi siempre llegamos a un acuerdo, yo y mi otro yo y el espejo. Claro, es que en ese mundo nos reducimos y nos multiplicamos, nos protegemos de lo que no nos gusta, nos desconectamos. Mientras tanto, la persona que late, la que lleva las venas y su sangre dentro, esa se mueve por inercia, apenas haciendo notar que se desliza como zombi.

Hoy sé que muchas personas han hechado mano a este truquito. Pero alguien realmente ha podido hacer un puente entre un mundo y el otro?

Quienes parecen tener mayor capacidad de crear otros universos son los niños.

Gracias a miles de fantasías y sueños, logran armar un mundo digno de Las mil y una noches, o para no sonar tan añejos, un mundo como el de Harry Potter.

 

Los chicos tienen propiedades que de adultos se van diluyendo: hacer grandes cosas con pequeñeces, ver los colores tal cual son, mirar dentro de tus ojos y saber qué sentimientos tienes. Dicen algunos que hasta se acuerdan de vidas anteriores en las primeras etapas. Creer o no creer, pero los ángeles están más cerca de los chicos, sonríen cuando quieren y dicen lo que piensan.

Quién diría! Una forma aparentemente sana de estar drogado.

Definitivamente este truco no es para usar todos los días, sino simplemente para aquellas ocasiones en donde de paso buscamos conectarnos con nuestro alma, y con nuestro deseo, quien dice, por ahí…

Mi mundo cambia, porque las fantasías cambian. A veces se viste de rosa, de tierno y de romance con algún desconocido, otras veces toma forma y se parece mucho al lugar en donde yo pensaba que vivía cuando era chica.

En ese lugar, en ese barrio había una calle que cuando recién la asfaltaron usábamos patines y bicicletas para deslizarnos sin peligros.

En ese pueblo no había apellidos, ni status. Nos juntábamos con quienes queríamos. Los del norte con el sur, los del centro con los barrios. Vivíamos penas en casa, pero en la calle, del lado del frente, no existían.

Había mariposas en las veredas y sapos en los patios. Los perros iban y venían tranquilos, sabían que las cercas siempre estaban abiertas para su regreso, tenían cucha, agua y comida.

En esa otra dimensión, sueño con un lugar en donde nos miramos a los ojos, y no somos más que lo que se ve allí: el reflejo de nosotros mismos, con nuestras grandezas y nuestras pequeñeces, pero en definitiva nuestro reflejo.

Utopía, utopía.

Podrá todo esto amalgamarse con la realidad, no morir por el engaño y sobrevivir en la vida adulta?

Puede ser una utopía, puede parecer tonto y naif, pasado de moda, de época.

No va con los noticieros, en donde nos dicen que niños y adultos andan armados, drogados, sin sueños y sin remordimientos por la vida. En donde por cada bala hay una venganza, y por cada bomba miles de venganzas más, por cada padre sin justicia por su hijo dolor y rencor.

Por cada raza una guerra, un territorio que proteger, un muro para construir en la frontera, por cada barrio apellidos que defender y que ocultar, y en demasiados escritorios de gobernantes muchos papeles para esconder.

Los miedos danzan y nos hipnotizan, nos hacen ver personas peligrosas a cada paso y por protegernos constantemente nos perdemos en un mar de prejuicios.

Y sí, parece que un mundo y el otro no tienen nada que hacer juntos.

Aunque para decirles la verdad, esto último no me lo creo.

Blogalaxia Tags , , , , ,
Technorati Tags , , , , ,

Translate

Escuchar noticia

Esas pequeñas cosas… o no tan pequeñas

Dijo el Nano: “Yo quiero la niñez como el tiempo de la felicidad, de la luz, del descubrimiento. Luego, en la vida, la felicidad me ha ido salpicando, soltando las migajas que suele soltar. Las he ido a pillar al aire y aprovecharlas. Estoy muy agradecido a la vida. Pero el tiempo de la luz, del verano, de la fruta, ése es el tiempo de la niñez.”

Hay tantas felicidades como personas, momentos, vivencias y emociones. Aunque la felicidad sigue sobrevaluada, tal vez por su escasez, por su imperceptibilidad, por ser tan veloz que a veces no nos damos cuenta de que pasó:

Leí la nota un poco por arriba, luego traté de focalizar un poco más en lo que estaba leyendo. Últimamente el diario me estaba matando, Killing me softly, podría decir para emular tan hermoso tema.

Seguir leyendo

El velo pintado

screenshot038.jpg

Recién termino de ver por segunda vez The painted Veil o Al otro lado del mundo en Argentina.

No puedo evitar ver varias veces una película cuando me gusta. Esta en particular tuvo un reposo de varias semanas, por lo que la segunda vuelta, por así decirlo, tuvo un tiempo para leudar.

La disfruté mucho más que la primera vez.

“Basada en la novela clásica de Somerset Maugham, Al otro lado del mundo es una historia de amor ambientada en los años veinte y narra la historia de un joven matrimonio inglés, Walter, un doctor de clase media y Kitty una mujer de clase alta, quienes contraen matrimonio por razones equivocadas y se reinstalan en Shanghai, donde ella se enamora de otra persona. Cuando él descubre su infidelidad, en un acto de venganza, él acepta un trabajo en un poblado remoto en una China asolada por una mortífera epidemia y lleva a su esposa consigo. Este viaje trae significado a su relación y le da propósito en una de los más remotos y bellos lugares sobre la Tierra”.

Bueno, esta es la descripción de las páginas que se dedican a publicitar la película.

Si buscan críticas encontrarán de todo. Pero bien sabido es que no hay mejor crítica que verla uno mismo.

Seguir leyendo

El Beso

mpw-16924.jpg

Alfred Eisenstaedt – Beso en el día de San Valentín – 1945

“Amor no es literatura sino se puede escribir en la piel”. JMS

Roberto vino en estado casi catatónico. Me confesó que una mujer quería sólo algo de él: besarlo antes de morirse.

No es que se fuera a morir ni nada. Son esas cosas que uno piensa que quiere hacer si se fuera a morir dentro de un rato.

No había una relación carnal, no se habían tocado, Roberto y ella mantenían una amistad sin goce de roce. Pero las histeriqueadas iban y venían al compás de las llamadas telefónicas.

El tono de las llamadas telefónicas y de los mensajes de celular había superado por mucho un beso, de allí el asombro de Roberto, que como mucho pretendía de último deseo una noche de pasión carnal revolcados entre las sábanas… pero un simple beso…

En el complejo mundo de mujeres y hombres de casi mediana edad, viviendo en el siglo XXI y casi al tope de la liberación sexual, esta situación puede resultar extraña.

Estamos acostumbrados a que vamos al frente y al fondo por todo -bueno lo de todos es casi una exageración – : eso veo eso quiero, y lo quiero en su totalidad, es decir beso, sexo y halagos post sexo. Mañana será otro día, mañana me acordaré de ti o no, según si mi apetito esté satisfecho, según lo que dicte mi fantasía, según hasta dónde se asomó mi alma.

De modo que cuando escuché el tema este de su última voluntad -en realidad la última voluntad de turno por estos días, la semana que viene puede ser otro deseo, otro beso u otro destinatario -, también entré en un estado de trance y breve confusión.

Y sí, uno también anda por la vida deseando al prójimo, para qué negarlo.

Somos de carne, carne miramos, carne deseamos.

Seguir leyendo

Dolores y El Hombre

Dolores era una mujer de mediana edad cuando sucedió todo esto, para ser más precisos contaba con unos cuarenta años, y una extensa crisis: acababa de ser abuela.

Su menuda existencia había recorrido una vida normal sin sobresaltos.

Nacida en un pueblo desolado de La Pampa, se casó con un espigado muchacho de ojos verdes, el mismo que con sus manos forjó la vivienda donde la vi por última vez.

Era viernes. Por una de esas vueltas de la vida yo era la nuera de Dolores y obviamente la madre de su primer nieto y la mujer de su hijo primogénito.

Ese día el alboroto empezó antes de lo normal en la casa. José, mi entonces suegro, lejos de espigado, entrado en kilos y con los ojos descoloridos por el tiempo, portaba un arma bastante potente – bueno, para alguien que desconoce el tema del armamento cualquier cosa puede resultar potente-.

Alguna cuestión había hecho que, este hombre tan pacífico y acostumbrado a sólo enojarse por alguna minucia de su trabajo, hoy quisiera hacer justicia por mano propia.

Sobre la mesa se encontraba la prueba del delito.

 

xin_451103140957686217302.jpg
Pan Yuliang Painting

Amedeo Modigliani: su obra y su tiempo.

Detrás de cada artista hay una historia, padecimientos, colores y paletas decorando todo su paso. Por suerte muchas veces nos quedan sus testimonios, a veces como en este caso, tardíamente reconocidos. La vida de Modigliani resulta ser dolorosa y hasta traumática. Sus pinturas nos muestran rostros alargados y algo tristes, aún en los retratos de los infantes. Personalmente me quedo con la belleza de sus cuadros de desnudos, y con la amplia gama de colores utilizados en sus obras.

Aquí he seleccionado algunos recortes de su vida, de su obra. Pequeños capítulos seleccionados de diversas fuentes, que nos dan un pantallazo general del tiempo y la obra de Modigliani. Como siempre la selección de las obras ha sido muy personal.

n2.jpg
Amedeo Modigliani
El violonchelista, 1909
Óleo sobre lienzo. 73 x 60 cm

Modigliani y su tiempo es el título de la exposición que dignifica la figura de uno de los artistas más auténticos de principios del siglo XX. Inmerso en las vanguardias, pero fuera de cualquier clasificación, Amedeo Modigliani es recuperado en todo su esplendor gracias a la muestra que exhiben de manera conjunta el Museo Thyssen-Bornemisza. (Más de Arte)

Amedeo Clemente Modigliani (Livorno; 12 de julio de 1884 – 24 de enero de 1920) fue un pintor y escultor italiano, perteneciente a la denominada Escuela de París.

Modigliani es el arquetipo del artista bohemio: una vida marcada por una mezcla de drogas, alcohol, mujeres, pobreza y enfermedad. Sólo alcanzó la fama después de muerto.

Inclusive hoy su obra es una de las más discutidas, ya que algunos críticos la consideran monótona y sobrevalorada, y afirman que su gran popularidad se debe sólo a su vida novelesca. (Wikipedia)

n3.jpg
Amedeo Modigliani
Madame Zborowska, 1918
Óleo sobre lienzo. 64,5 x 46 cm

La pintura de Modigliani responde a este destino doloroso: se limita a la figura humana, fijando siempre una individualidad precisa, con una expresión nostálgica. El artista no encontró un estilo definitivo hasta 1915, fecha a partir de la cual produjo centenares de telas de gran carácter. Sus modelos son muy diversos: hombres, mujeres, niños; unos, del mundillo de las artes y de las letras; otros, del pueblo, cuya indigencia y simplicidad supo captar el artista. (Artelista)

La primera exposición individual del pintor italiano, realizada en la galería de Berthe Weill, es clausurada por la policía a causa de unos desnudos -calificados de inmorales-que se mostraban en el escaparate de la sala. Ese mismo año conoce a la que sería su última compañera, Jeanne Hébüterne, una joven de diecinueve años con la que tendrá su única hija reconocida, Jeanne. Poco a poco consigue vender obras, pero su salud empeora y se agrava su dependencia de las drogas y del alcohol. Consumido por la enfermedad, tras una semana de terrible agonía en que la pareja permanece recluida en su estudio, sin comida y sin solicitar ayuda a nadie, el pintor muere en enero de 1920 en un hospital de París. A las pocas horas, su compañera, que se encontraba ya en el noveno mes de gestación, se suicida arrojándose desde la ventana de su piso. (Image and Art – Texto de Paola Fraticola)

desnudo.jpg
Amedeo Modigliani
Desnudo, 1917
Óleo sobre lienzo. 73 x 116,7 cm

Desnudos

Modigliani abordó el tema del desnudo femenino desde sus primeros años en París. Sus primeras obras están todavía dotadas de un acusado componente expresivo, acorde con la concepción simbolista del cuerpo femenino como fuente de pecado. Más adelante, sus desnudos se fueron desembarazando de todo contenido moralista para abrazar la sensualidad mediterránea.

Retratos

Sus primeros retratos de 1914 son todavía deudores de la paleta fauve. Dan paso a un periodo en el que predomina el ejemplo de la ordenación plástica cubista. Desde 1917 encontramos ya el estilo maduro del artista italiano, caracterizado por la síntesis entre línea y volumen plástico. A diferencia de otros artistas del siglo xx como Derain, Picasso o Gris, Modigliani mantuvo siempre en sus retratos el equilibrio entre la arquitectura formal de la obra y la fidelidad a la fisonomía individual del modelo representado.

Museo Thyssen Bornemisza

mwm06957.jpg
Amedeo Modigliani
Niña en azul.

Blogalaxia Tags , , , , , , ,
Technorati Tags , , , , , , ,

Translate

Escuchar noticia