Mujer: el camino que queda por recorrer.

771836.jpg

Te sigue todo el tiempo?

– Te acusa constantemente de que lo engañás?

– Te desmoraliza frente a familiares y amigos?

– Impide que trabajes o que asistas a una reunión o a la escuela?

– Te critica por cosas insignificantes?

– Se enoja fácilmente cuando toma alcohol o consume drogas?

– Controla todas las finanzas y te obliga a que aclares detalladamente cuanto gastás?

– Te humilla frente a otros?

– Destruye tus objetos personales o afectivos?

– Golpea, pega puñetazos, abofetea, patea o muerde a tus hijos o a vos?

– Te amenazó o usó un arma en tu contra?

– Amenaza con lastimar a vos o a tus hijos?

– Te forzó a tener relaciones sexuales?

Si tu respuesta es “si” a alguna de estas preguntas, ¡es tiempo de pedir ayuda!

Estos son algunos de los consejos de la página del gobierno de la ciudad de Buenos Aires dedicados a la violencia doméstica.

Del otro lado del charco, en Cádiz, se ha realizado un homenaje conjunto a víctimas de violencia doméstica, luego de una jornada en la que fallecieron cuatro mujeres a manos de sus parejas.

Obviamente en un clima electoral, todos son buenas palabras y demasiadas promesas, para un flagelo que está extendido por todo el globo. En nuestras propias tierras hemos tenido la promesa de nuestra presidenta de hacer algo para enfrentar la violencia doméstica y la discriminación de géneros en nuestro territorio.

A todo esto la ONU ha lanzado una campaña de siete años en un intento por detener la violencia contra las mujeres.

Seguir leyendo

De un mundo y de otro, de realidades y utopías.

Luego de una pausa, de silencios y de varios días ausentes, tratando de estar presente en el “mundo real”, vuelvo a las palabras.

Siempre fui consciente de las dos dimensiones de mi vida. Una es donde interactúo con otros seres que me ven como parezco ser: una mujer adulta, callada, reservada, risueña, enojada, responsable, rebelde, explosiva, pasiva, trabajadora, madre, tan tolerante como intolerante, tan abierta como cerrada, tan perfecta como imperfecta.

Y la otra dimensión, en donde estamos mi mundo y yo. En ese mundo soy una persona más simple y bella, las conversaciones pueden tornarse en discusiones también, pero casi siempre llegamos a un acuerdo, yo y mi otro yo y el espejo. Claro, es que en ese mundo nos reducimos y nos multiplicamos, nos protegemos de lo que no nos gusta, nos desconectamos. Mientras tanto, la persona que late, la que lleva las venas y su sangre dentro, esa se mueve por inercia, apenas haciendo notar que se desliza como zombi.

Hoy sé que muchas personas han hechado mano a este truquito. Pero alguien realmente ha podido hacer un puente entre un mundo y el otro?

Quienes parecen tener mayor capacidad de crear otros universos son los niños.

Gracias a miles de fantasías y sueños, logran armar un mundo digno de Las mil y una noches, o para no sonar tan añejos, un mundo como el de Harry Potter.

 

Los chicos tienen propiedades que de adultos se van diluyendo: hacer grandes cosas con pequeñeces, ver los colores tal cual son, mirar dentro de tus ojos y saber qué sentimientos tienes. Dicen algunos que hasta se acuerdan de vidas anteriores en las primeras etapas. Creer o no creer, pero los ángeles están más cerca de los chicos, sonríen cuando quieren y dicen lo que piensan.

Quién diría! Una forma aparentemente sana de estar drogado.

Definitivamente este truco no es para usar todos los días, sino simplemente para aquellas ocasiones en donde de paso buscamos conectarnos con nuestro alma, y con nuestro deseo, quien dice, por ahí…

Mi mundo cambia, porque las fantasías cambian. A veces se viste de rosa, de tierno y de romance con algún desconocido, otras veces toma forma y se parece mucho al lugar en donde yo pensaba que vivía cuando era chica.

En ese lugar, en ese barrio había una calle que cuando recién la asfaltaron usábamos patines y bicicletas para deslizarnos sin peligros.

En ese pueblo no había apellidos, ni status. Nos juntábamos con quienes queríamos. Los del norte con el sur, los del centro con los barrios. Vivíamos penas en casa, pero en la calle, del lado del frente, no existían.

Había mariposas en las veredas y sapos en los patios. Los perros iban y venían tranquilos, sabían que las cercas siempre estaban abiertas para su regreso, tenían cucha, agua y comida.

En esa otra dimensión, sueño con un lugar en donde nos miramos a los ojos, y no somos más que lo que se ve allí: el reflejo de nosotros mismos, con nuestras grandezas y nuestras pequeñeces, pero en definitiva nuestro reflejo.

Utopía, utopía.

Podrá todo esto amalgamarse con la realidad, no morir por el engaño y sobrevivir en la vida adulta?

Puede ser una utopía, puede parecer tonto y naif, pasado de moda, de época.

No va con los noticieros, en donde nos dicen que niños y adultos andan armados, drogados, sin sueños y sin remordimientos por la vida. En donde por cada bala hay una venganza, y por cada bomba miles de venganzas más, por cada padre sin justicia por su hijo dolor y rencor.

Por cada raza una guerra, un territorio que proteger, un muro para construir en la frontera, por cada barrio apellidos que defender y que ocultar, y en demasiados escritorios de gobernantes muchos papeles para esconder.

Los miedos danzan y nos hipnotizan, nos hacen ver personas peligrosas a cada paso y por protegernos constantemente nos perdemos en un mar de prejuicios.

Y sí, parece que un mundo y el otro no tienen nada que hacer juntos.

Aunque para decirles la verdad, esto último no me lo creo.

Blogalaxia Tags , , , , ,
Technorati Tags , , , , ,

Translate

Escuchar noticia

Esas pequeñas cosas… o no tan pequeñas

Dijo el Nano: “Yo quiero la niñez como el tiempo de la felicidad, de la luz, del descubrimiento. Luego, en la vida, la felicidad me ha ido salpicando, soltando las migajas que suele soltar. Las he ido a pillar al aire y aprovecharlas. Estoy muy agradecido a la vida. Pero el tiempo de la luz, del verano, de la fruta, ése es el tiempo de la niñez.”

Hay tantas felicidades como personas, momentos, vivencias y emociones. Aunque la felicidad sigue sobrevaluada, tal vez por su escasez, por su imperceptibilidad, por ser tan veloz que a veces no nos damos cuenta de que pasó:

Leí la nota un poco por arriba, luego traté de focalizar un poco más en lo que estaba leyendo. Últimamente el diario me estaba matando, Killing me softly, podría decir para emular tan hermoso tema.

Seguir leyendo

El velo pintado

screenshot038.jpg

Recién termino de ver por segunda vez The painted Veil o Al otro lado del mundo en Argentina.

No puedo evitar ver varias veces una película cuando me gusta. Esta en particular tuvo un reposo de varias semanas, por lo que la segunda vuelta, por así decirlo, tuvo un tiempo para leudar.

La disfruté mucho más que la primera vez.

“Basada en la novela clásica de Somerset Maugham, Al otro lado del mundo es una historia de amor ambientada en los años veinte y narra la historia de un joven matrimonio inglés, Walter, un doctor de clase media y Kitty una mujer de clase alta, quienes contraen matrimonio por razones equivocadas y se reinstalan en Shanghai, donde ella se enamora de otra persona. Cuando él descubre su infidelidad, en un acto de venganza, él acepta un trabajo en un poblado remoto en una China asolada por una mortífera epidemia y lleva a su esposa consigo. Este viaje trae significado a su relación y le da propósito en una de los más remotos y bellos lugares sobre la Tierra”.

Bueno, esta es la descripción de las páginas que se dedican a publicitar la película.

Si buscan críticas encontrarán de todo. Pero bien sabido es que no hay mejor crítica que verla uno mismo.

Seguir leyendo

El Beso

mpw-16924.jpg

Alfred Eisenstaedt – Beso en el día de San Valentín – 1945

“Amor no es literatura sino se puede escribir en la piel”. JMS

Roberto vino en estado casi catatónico. Me confesó que una mujer quería sólo algo de él: besarlo antes de morirse.

No es que se fuera a morir ni nada. Son esas cosas que uno piensa que quiere hacer si se fuera a morir dentro de un rato.

No había una relación carnal, no se habían tocado, Roberto y ella mantenían una amistad sin goce de roce. Pero las histeriqueadas iban y venían al compás de las llamadas telefónicas.

El tono de las llamadas telefónicas y de los mensajes de celular había superado por mucho un beso, de allí el asombro de Roberto, que como mucho pretendía de último deseo una noche de pasión carnal revolcados entre las sábanas… pero un simple beso…

En el complejo mundo de mujeres y hombres de casi mediana edad, viviendo en el siglo XXI y casi al tope de la liberación sexual, esta situación puede resultar extraña.

Estamos acostumbrados a que vamos al frente y al fondo por todo -bueno lo de todos es casi una exageración – : eso veo eso quiero, y lo quiero en su totalidad, es decir beso, sexo y halagos post sexo. Mañana será otro día, mañana me acordaré de ti o no, según si mi apetito esté satisfecho, según lo que dicte mi fantasía, según hasta dónde se asomó mi alma.

De modo que cuando escuché el tema este de su última voluntad -en realidad la última voluntad de turno por estos días, la semana que viene puede ser otro deseo, otro beso u otro destinatario -, también entré en un estado de trance y breve confusión.

Y sí, uno también anda por la vida deseando al prójimo, para qué negarlo.

Somos de carne, carne miramos, carne deseamos.

Seguir leyendo

Dolores y El Hombre

Dolores era una mujer de mediana edad cuando sucedió todo esto, para ser más precisos contaba con unos cuarenta años, y una extensa crisis: acababa de ser abuela.

Su menuda existencia había recorrido una vida normal sin sobresaltos.

Nacida en un pueblo desolado de La Pampa, se casó con un espigado muchacho de ojos verdes, el mismo que con sus manos forjó la vivienda donde la vi por última vez.

Era viernes. Por una de esas vueltas de la vida yo era la nuera de Dolores y obviamente la madre de su primer nieto y la mujer de su hijo primogénito.

Ese día el alboroto empezó antes de lo normal en la casa. José, mi entonces suegro, lejos de espigado, entrado en kilos y con los ojos descoloridos por el tiempo, portaba un arma bastante potente – bueno, para alguien que desconoce el tema del armamento cualquier cosa puede resultar potente-.

Alguna cuestión había hecho que, este hombre tan pacífico y acostumbrado a sólo enojarse por alguna minucia de su trabajo, hoy quisiera hacer justicia por mano propia.

Sobre la mesa se encontraba la prueba del delito.

 

xin_451103140957686217302.jpg
Pan Yuliang Painting

Amedeo Modigliani: su obra y su tiempo.

Detrás de cada artista hay una historia, padecimientos, colores y paletas decorando todo su paso. Por suerte muchas veces nos quedan sus testimonios, a veces como en este caso, tardíamente reconocidos. La vida de Modigliani resulta ser dolorosa y hasta traumática. Sus pinturas nos muestran rostros alargados y algo tristes, aún en los retratos de los infantes. Personalmente me quedo con la belleza de sus cuadros de desnudos, y con la amplia gama de colores utilizados en sus obras.

Aquí he seleccionado algunos recortes de su vida, de su obra. Pequeños capítulos seleccionados de diversas fuentes, que nos dan un pantallazo general del tiempo y la obra de Modigliani. Como siempre la selección de las obras ha sido muy personal.

n2.jpg
Amedeo Modigliani
El violonchelista, 1909
Óleo sobre lienzo. 73 x 60 cm

Modigliani y su tiempo es el título de la exposición que dignifica la figura de uno de los artistas más auténticos de principios del siglo XX. Inmerso en las vanguardias, pero fuera de cualquier clasificación, Amedeo Modigliani es recuperado en todo su esplendor gracias a la muestra que exhiben de manera conjunta el Museo Thyssen-Bornemisza. (Más de Arte)

Amedeo Clemente Modigliani (Livorno; 12 de julio de 1884 – 24 de enero de 1920) fue un pintor y escultor italiano, perteneciente a la denominada Escuela de París.

Modigliani es el arquetipo del artista bohemio: una vida marcada por una mezcla de drogas, alcohol, mujeres, pobreza y enfermedad. Sólo alcanzó la fama después de muerto.

Inclusive hoy su obra es una de las más discutidas, ya que algunos críticos la consideran monótona y sobrevalorada, y afirman que su gran popularidad se debe sólo a su vida novelesca. (Wikipedia)

n3.jpg
Amedeo Modigliani
Madame Zborowska, 1918
Óleo sobre lienzo. 64,5 x 46 cm

La pintura de Modigliani responde a este destino doloroso: se limita a la figura humana, fijando siempre una individualidad precisa, con una expresión nostálgica. El artista no encontró un estilo definitivo hasta 1915, fecha a partir de la cual produjo centenares de telas de gran carácter. Sus modelos son muy diversos: hombres, mujeres, niños; unos, del mundillo de las artes y de las letras; otros, del pueblo, cuya indigencia y simplicidad supo captar el artista. (Artelista)

La primera exposición individual del pintor italiano, realizada en la galería de Berthe Weill, es clausurada por la policía a causa de unos desnudos -calificados de inmorales-que se mostraban en el escaparate de la sala. Ese mismo año conoce a la que sería su última compañera, Jeanne Hébüterne, una joven de diecinueve años con la que tendrá su única hija reconocida, Jeanne. Poco a poco consigue vender obras, pero su salud empeora y se agrava su dependencia de las drogas y del alcohol. Consumido por la enfermedad, tras una semana de terrible agonía en que la pareja permanece recluida en su estudio, sin comida y sin solicitar ayuda a nadie, el pintor muere en enero de 1920 en un hospital de París. A las pocas horas, su compañera, que se encontraba ya en el noveno mes de gestación, se suicida arrojándose desde la ventana de su piso. (Image and Art – Texto de Paola Fraticola)

desnudo.jpg
Amedeo Modigliani
Desnudo, 1917
Óleo sobre lienzo. 73 x 116,7 cm

Desnudos

Modigliani abordó el tema del desnudo femenino desde sus primeros años en París. Sus primeras obras están todavía dotadas de un acusado componente expresivo, acorde con la concepción simbolista del cuerpo femenino como fuente de pecado. Más adelante, sus desnudos se fueron desembarazando de todo contenido moralista para abrazar la sensualidad mediterránea.

Retratos

Sus primeros retratos de 1914 son todavía deudores de la paleta fauve. Dan paso a un periodo en el que predomina el ejemplo de la ordenación plástica cubista. Desde 1917 encontramos ya el estilo maduro del artista italiano, caracterizado por la síntesis entre línea y volumen plástico. A diferencia de otros artistas del siglo xx como Derain, Picasso o Gris, Modigliani mantuvo siempre en sus retratos el equilibrio entre la arquitectura formal de la obra y la fidelidad a la fisonomía individual del modelo representado.

Museo Thyssen Bornemisza

mwm06957.jpg
Amedeo Modigliani
Niña en azul.

Blogalaxia Tags , , , , , , ,
Technorati Tags , , , , , , ,

Translate

Escuchar noticia

Dice el horóscopo de hoy…

Atención:

Personas susceptibles abstenerse de leer este post.

Tengo que hacer esta aclaración porque en este espacio bloguero, cibernético, de las palabras en la pc, muchas veces no se alcanza a diferenciar la realidad de la ficción. Este post en realidad arrancaba abajo con la palabra Señor. Para que tengan una idea hasta recibí un llamado telefónico para saber si estaba bien, o si me había convertido en una asesina serial.

Por eso leanlo como lo que es: una parodia cínica de la vida, tal vez con demasiado humor negro para algunas personas. Por eso aclaro: no he tenido más engaño que el resto de los mortales, no me voy a vengar de nadie, no soy la “Mamá asesina” y la película Kill Bill me gusta sólo para verla, esto es un relato ácido, negro y hasta sádico, pero un relato al fin.

 

“Señor: no importa de qué signo sea usted, qué ascendente tenga, ni cómo estaban los planetas al momento en que usted daba el primer grito al salir de entre las piernas de su madre.

No importa si en el horóscopo chino lo representa una rata, un conejo o un chancho, si tiene como regente una madera incendiándose o la tierra inundada. Menos importante aún es saber qué animal representa el año: si es la rata lo cagarán, si es la serpiente lo enroscarán, si es el gallo usted será picoteado, si es el perro le morderán las pantorrillas por detrás.

Qué importa la numerología señor. Cualquier número que sume de atrás para adelante, los días con los meses más el año de nacimiento más el año en el que vive y el que usted supone en que morirá: el resultado es siempre el mismo, un obsoleto número que representa todo lo que usted quiera y lo que viene de yapa en la vida.

Seguir leyendo

Un día apenas lejos de casa

Me levanté temprano por la mañana. Ducha, café con leche. Una pequeña muda de ropa y mis discos preferidos.

Esta vez el viaje sería sola. Nada me gusta más que encarar la ruta sola con mis propios pensamientos, viendo las líneas de la ruta pasar. El viaje se hizo ameno. Apenas un auto detrás empeñado a pasarme a toda costa se divisaba por el espejo retrovisor. A mitad de camino ya había desaparecido, y ante mí se empezaba a divisar el paisaje de las curvas, los campos escondidos entre las sierras y las nubes jugando en las alturas.

Mi destino tiene tres entradas, de las cuales elegí la del medio, tal vez por ser la más zigzagueante, divisando entre curvas y recovecos signos de la civilización que se va asentando con mayor frecuencia en la zona, y no precisamente para criar vacas.

Seguir leyendo

La lectura de El Perro: “Dos mujeres en Praga”

 

screenshot025.jpg
Portada de Dos mujeres en Praga

Además de estar eligiendo pisos para una casa que no será del todo mía -esto queda para otro blog en otra vida-, me he estado dedicando a la lectura y por qué no a la reflexión, si es que así se le llama a un montón de voces alocadas corriendo por los pasillos de la mente.

Luego de leer la última novela autobiográfica de Millás “El Mundo”, he decidido que no estaría mal alguna cuestión retórica, y empezar a bucear en su pasado.

 

Para este acto elegí -no al azar debo admitirlo, sino entrando en la sección “libros más vendidos del autor”, que desfachatez justo yo que despotrico contra las masas y me ufano de lo no convencional!- Dos mujeres en Praga., novela ganadora del Premio Primavera de novela 2002.

Seguir leyendo

Millais en el museo Van Gogh

screenshot029.jpg
Ophelia (1852) Sí, es la misma Ofelia de Hamlet.

La verdad es que me he quedado admirada con la Ofelia (u Ophelia) de Millais.

El poder ver la obra personalmente debe de ser algo increíble, por lo que apenas puedo captar en la pantalla de mi pc.

Vemos a una Ofelia flotando plácidamente en el agua, confundiendo su vestido con el resto del marco. Tal vez en su boca entreabierta se dibuje la tragedia de la trama de Hamlet… pero aterricemos.

Hoy estamos con Millais debido a una exposición suya en el museo Van Gogh.

Seguir leyendo

Mejor loco que mal acompañado

Una de las primeras cosas que hago cuando voy a emprender un viaje sola es subir al auto toda mi discografía preferida: Serrat, Serrano y Aute. Digamos que aprovecho a empacharme bien de estos cantautores durante horas, cuestión que es bastante densa si alguien se arriesga a acompañarme.

El viaje no fue lo que esperaba. Tal vez me había quedado con el romanticismo de las veces que quise huir y no lo hice. En esta oportunidad en realidad más que huir quise regresar.

A la vuelta, los kilómetros se fueron acortando con Ismael Serrano. Y cuando llegó este tema, que en realidad no lo tengo tan presente, me reí sola, de esas oportunidades que tengo para disfrutar sola -bienvenidas sean- y para decir: mejor loca que mal acompañada!

Y sí, no hay como estar solo un poco para querer estar acompañado, alejarse para observar mejor, despegarse para extrañar.

Para mi el irse es parte de volver… y bueno, cada perro con su tema.

Seguir leyendo

Obsesión

Últimamente me encuentro obsesionada con el cambio.

El cambio que nadie quiere hacer.

Ejemplo 1: Un hombre de mediana edad se encuentra abrumado, tiene dos trabajos y una familia. El espacio laboral es cada vez más amplio y el acelere de lo cotidiano se traslada a sus espacios de ocio. Las vacaciones resultan tan aceleradas como los días laborales. El espacio recreativo y de deseo no existe. Obviamente el primer síntoma es de agotamiento. La primera búsqueda es la de un complejo vitamínico, la segunda la de una pastilla para dormir… la tercera, no hay opción: termina en un chequeo médico con un pico de estrés, palpitaciones y síntomas acordes. Luego de constatar que no le va a agarrar un infarto en la primera de cambio la conclusión resulta ser el destino: en su familia ya hay una rama de integrantes que han sufrido estrés y la tan temida depresión, también hay un suicidio.

Dentro de las opciones que el individuo elige está hacerse unos masajes descontracturantes, empezar el gimnasio y que Dios lo ayude. En dos meses se olvidará de todo y la rueda comenzará a girar nuevamente.

Seguir leyendo

Testimonio de un basural

Hace ya unos días, colgando fotos de otros lugares, tristes fotos de la pobreza y desidia humana, pensé que esos otros lugares en realidad se encuentran a la vuelta de la esquina, a lo sumo de varias esquinas.

Como foránea, lo que pueda decir de la ciudad de Tres Arroyos, puede sonar muy crítico, impersonal y hasta sin ese sentido de propiedad que tienen los nacidos en.

Tratando de ser parcial he de decir que esta ciudad no escapa a la realidad de tantas otras: hermosos barrios, plazas, calles y campos tienen su trastienda: esos otros lugares en donde las condiciones de vida no son las dignas de cualquier ser humano: pobreza, enfermedades y analfabetismo –entre otras cosas- marcan la terrible diferencia social que es tendencia en el mundo, una brecha que se expande día a día.

En esta búsqueda es que he encontrado el trabajo de Jorge Horacio Pousa sobre el basural de la ciudad, el cual data del año 1999 llamado Bajo Paraiso – Una mirada al basural.

 

Aquí tres fotos seleccionadas con los apuntes que el autor ha dejado al pie de ellas.

Quiero agradecer al señor Pousa quien me ha permitido publicar sus fotos en este medio y a Rubén Pinella quien me ha sugerido que conociera su trabajo.

perrosviejo.jpg

“Antes trabajábamos en los hornos, en la esquila;

ahora no lo hacemos más porque no hay más ovejas.

Antes salíamos al asunto de los fardos;

ahora no porque no se hacen más fardos.

Antes trabajábamos en la bolsa;

ahora no lo hacemos más porque no hay más bolsas.

El oficio mío es amansador de caballos;

ahora el campo lo recorren en moto.

Antes iba de tractorista;

si ahora me toca ir, lamentablemente no puedo,

por el asunto de los tractores que hay,

son todos computados y, como yo no se leer,

no entiendo las instrucciones.”

Seguir leyendo

Diario de una casi ex fumadora

Pueden llamar a esta mujer como quieran, este es su relato:

Día 1: He decidido dejar de fumar. No es que sea un gran problema. Yo puedo manejarlo. Fumo recién después de las cuatro de la tarde, en un lugar apartado del trabajo. En días sin sobresaltos fumaré 5 cigarrillos, si tengo alguna tensión podemos subir un poquito, pero nunca pasar los ocho. En mi casa no fumo, tampoco los fines de semana ni feriados. Digamos que el cigarrillo es como la agenda, va solo para trabajar. También fumo en las reuniones sociales si da, pero eso no cuenta.

De modo que hoy me puse las pilas y me propuse firmemente dejar ese pequeño vicio que no sirve para nada. Es viernes y termino de cortar en pedacitos uno a uno de los cigarrillos que me quedaban en el box. Los pongo en el cenicero y los dejo como demostración de mi nueva vida.

Seguir leyendo

“Yo tenía una granja en Africa…”

museet3.jpg

Mientras escribo el título del post, recuerdo con una sonrisa a Millás, quien en su novela Mujeres en Praga insiste con el comienzo de este libro: “Yo tenía una granja en Africa…” un comienzo aparentemente sencillo pero incomparable a “Yo tenía un acuario en el salón”, ejemplo que el autor nombra en su libro para citar que una novela no puede empezar con cualquier frase.

«Ya en África, la entrada en mi vida de otra raza, esencialmente diferente a la mía, supuso para mí una expansión misteriosa de mi mundo. Mi propia voz, mi cántico en la vida obtuvo allá su réplica, y el dúo ganó en riqueza y plenitud» Isak Dinesen.

Todos recordarán la película “Africa Mía”, por sus paisajes, por la historia, por una impecable Meryl Streep y su hermoso acompañante Robert Redford.

Tal vez lo más bello, que trasciende la película y la historia muy resumida en ella, es la realidad. Es decir la existencia de esta hermosa dama, que sucumbió a los encantos de otro continente, de sus habitantes y sobrevivió para dejarnos sus relatos.

Aquí algunos recortes sobre Isak Dinesen, psudónimo de la verdadera Karen, viajera y escritora. Para quienes quieran conocer su verdadera experiencia en Africa nada mejor que leer Memorias de Africa.

litteratur1.jpg

De cuando el príncipe se convierte en sapo.

1712610094_5a375e1272_m.jpg

Si prestaron atención, los protagonistas masculinos de las películas románticas no se convierten en sapo nunca: antes que convertirse en sapo mueren.

Moraleja: lo bueno dura poco.

El hombre de la vida real vive convirtiéndose en sapo. Digo que vive convirtiéndose, porque como mujer muchas veces los rescatamos de tan vil destino, principalmente cuando vemos en ellos algún reflejo del príncipe que nos cautivó en su momento.

Esta situación es totalmente reversible: ni bien hacen repetitivas las costumbres del hombre terrenal vuelven a su vida de reptiles.

Para comprender mejor de lo que estoy hablando tendríamos que definir la palabra príncipe, aunque seguramente debe de tener tantas definiciones como mujeres en el planeta.

Seguir leyendo

“El Poder de tu voz”

gm2036unesco-derechos-humanos-1974-posteres.jpg

“Desde hace ocho meses, el spot de Amnistía Internacional “El Poder de Tu Voz” no se puede emitir en los canales nacionales de televisión. El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio obstaculiza su emisión denegando la exención de cómputo publicitario. No sólo niega el carácter de servicio público del anuncio, con lo que se impide su emisión gratuita, sino que además lo califica como publicidad política. Dicha calificación supone considerar ilegal la emisión por parte de cualquier canal de televisión (artículo 9. 1c ley 25/1994) y sancionable como infracción grave (artículo 20.2 de la misma ley)”. (Amnistía internacional)Nota completa: 20MinutosMás allá del litigio entre Amnistía Internacional y el Ministerio de Industria, el cual esperamos que se solucione permitiendo la difusión del spot, es una buena oportunidad para revisar la declaración de Derechos Humanos, una joya que cada vez aparece más sepultada y vapuleada por los mismos humanos protagonistas de los derechos.

Artículo 1

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2

1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Seguir leyendo

“De felicidad también se vive”

No es tan descabellado que cuando uno prueba algo y da resultado, quiera recomendárselo al resto del universo.

Una de los principales enemigos de iniciar una terapia con iniciativa propia, es la autosuficiencia. Yo puedo. Si llegué hasta aquí, puedo continuar con el resto. Cuando uno empieza a bucear en el complicado mundo del psicoanálisis comprende que en realidad la lucha sigue siendo de uno, y los resultados están muy ligados con nuestros límites, nuestros miedos, nuestro “hasta dónde”. No vamos a sentarnos en un consultorio para que nos digan qué tenemos que hacer. Esta es una visión muy simplista sobre el psicoanálisis.

Todas estas suposiciones son muy particulares, ya que surgen de mi propia experiencia.

Soy de las personas que han creído firmemente en su autosuficiencia, es más, aún sigo creyendo, a mi pesar es una bandera que no puedo sacarme tan fácilmente. Pero, cuando de la aparición de síntomas se trata, nada mejor que ir a buscar ayuda.

Seguir leyendo

Los recuerdos

screenshot023.jpg

“Versos en la boca” es un trabajo de Joan Manuel Serrat editado en el año 2002.

Está considerado dentro de los trabajos nuevos del autor y de los menos conocidos para los seguidores del Serrat de los setenta y ochenta.

Como el mismo autor dice: es un disco para escuchar en la intimidad.

Seguir leyendo

Man Ray: sueños surrealistas

Man Ray. Su nombre y sus trabajos suenan de lejos enigmáticos.

En estos casos nada mejor que dejar la tarea a alguna persona que haya escrito con conocimiento sobre este artista.

El siguiente extracto sobre Man Ray pertenece a Fernando del Río Ojuel, en una columna de El Angel Caído dedicado al fotógrafo.

756766.jpg
Noir et blanche, 1936

“Toda la obra fotográfica de Man Ray puede definirse como fascinante y desconcertante a la vez.

Una imparable mezcla de invención, juego y goce.

No es difícil imaginar a Man Ray divirtiéndose realmente cuando fotografiaba, ya fuese con ese afán de alquimista en el que consistían sus rayogramas (fotografía sin cámara) o en esos desnudos fetichistas solarizados.

La fotografía se convierte en un mero pincel al servicio de su búsqueda de la belleza en lo cotidiano.

‘Hay tantas maravillas en un vaso de vino como en el fondo del mar’, que le dedicaría Paul Eluard.

05323001.jpg
American, 1920- (The Getty)

Vértigo

022.jpg
“Los Enamorados”
Pasteles al Oleo sobre Cartón (2 x 1 mts.)
Javier Azurdia – Chile -1961-

Lo vi dos veces el mismo día. Creo que ya había reparado en él, aunque de manera lo bastante superficial como para mantenerme a salvo.

La primera vez hablamos de cosas triviales, noté que hizo una extensión en algunos de sus comentarios para retenerme. Qué trabajo.

La segunda vez nos miramos con 50 metros de distancia. Era él, o una sombra parecida -no veo bien de lejos-. Cuando me acerqué constaté su existencia frente a mí.

Nos saludamos como si nos hubiésemos conocido de toda la vida. Nos preguntamos cómo estábamos, como si la respuesta fuese una cuestión de vida o muerte. No importaba otra cosa.

De pronto con esos dos encuentros ya tenía material para el resto de mi vida.

No tengo presente si los siguientes encuentros fueron fortuitos o premeditados. De pronto su humanidad era muy familiar, tanto que no tuve problema en ponerle la mano sobre su hombro, tanto que le sostuve la mirada y me vi reflejada en sus ojos, tanto que me hundí en sus brazos, reconociendo el olor, el tacto y el gusto.

La primera vez volví a casa con culpa, pero no tanta como para no sentirme inundada de algo que estaba más allá del bien y del mal, era inevitable.

No puedo recordar si hablábamos, el lenguaje era meramente el silencio de las almas y el reconocimiento de los cuerpos. No encontramos fallas, ni críticas o reproches. Sólo momentos intensos, que caen como estrellas fugaces en la inmensidad de la vida.

Los pensamientos hacían fuerza en mi cabeza para hacerse notar, esta vez no quise pensar.

Seguir leyendo

Situaciones diarias

Situación A

Entro en un lugar público. El mostrador me espera a unos pasos. Mientras, el señor que supuestamente atiende detrás del mostrador, le explica a otro que el tiempo burbuja entre una tarea y otra debe aprovecharse para hacer algo.

Miro hacia la puerta transparente de entrada y una señora con bastón trata de abrirla. Hago un paso en un amague para ayudarla. Regulo cuando veo que se desenvuelve de maravillas. Tan maravillosamente que me pasa a mí y se pone delante en el mostrador de mesa de entradas. Hago un paso para ponerme a la par pero es imposible hacerla callar: ya está tratando de que la atiendan, ya la atendieron, ya se fue.

Situación B

Hay una esquina de camino entre mi casa y mi comercio que es fatal. Supuestamente la calle que atraviesa la mía es la izquierda, de modo que los que vienen por allí deberían esperar mi paso ya que yo soy la derecha. No se preocupen por los nombres de las calles: son iguales que en todas partes: Alsina, Chacabuco, San martín, Moreno, etc.

Yo soy la derecha. De pronto se me ocurre que puedo sacar una bandera antes de llegar a la esquina con esta frase a ver si la ven. No creo, apenas si me ven a mí.

Yo soy la derecha. He fantaseado con comprarme alguno de esos vehículos tipo topadora, llegar a la esquina sin frenar y arrasar con todos esos inconcientes que ni miran para ver si viene alguien.

La realidad es que freno y espero que pase el que venga, aunque no sé cuánto tiempo podré sostener esta situación.

Seguir leyendo