“No deben utilizarse piedras tan grandes como para matar a la persona de uno o dos golpes ni tan pequeñas como para no considerarlas piedras”

Son palabras extraídas del Código Penal de Irán, país que castiga el adulterio con la lapidación y que, según los datos de Amnistía Internacional (AI), es el único que mantiene dudosas condenas vigentes.

“Después de varios casos en Nigeria; durante 2006, tuvimos noticias deesta práctica en Afganistán e Irán. Hoy sólo en Irán hay personascondenadas; pero el pasado abril registramos un caso en Irak”, señalaÁngel Gonzalo, portavoz de AI.

Du’a Khalil Aswad, de 17 años y perteneciente a la minoría religiosayazidí (adoradores del Diablo) del norte de Irak, fue lapidada en abrilpor una decena de hombres, entre ellos, miembros de su familia, y enpresencia de fuerzas de seguridad. Tardó en morir media hora.

Elmotivo: un a falta al honor. “Haber entablado una relación con un menormusulmán suní y haber faltado una noche a su casa”, señala uncomunicado de AI. La organización aún no tiene claro si Aswad se habíaconvertido al islam para casarse con el chico.

Las imágenes del suceso podían verse el martes en YouTube antes de su censura.
Noticia extraída tal cual de Diarioadn.

Solo tengo dos preguntas:
Occidente está capacitado para frenar este tipo de acciones?
Con qué argumento?

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La casa contra mí

Hace rato que lo vengo sintiendo. Es como una sensación derechazo, es cuestión de piel… es que mi casa y yo ya no nos llevamos comoantes.

En otros tiempos respondía a mis cuidados, a mis arreglos ya mis cambios de colores y muebles. Siempre traté de que fuera cálida yacogedora (al menos para nosotros), perfumada, limpia y ordenada.

Desde hace más de un año empezaron a aparecer las grietas denuestra relación: no se corresponden los arreglos con los daños, cuanto másarreglo más se rompe. Todo sin responder a calendario alguno, caprichosamenteprimero es una puerta, una canilla, el portón que se traba, y de a poco se ibarespondiendo con arreglos que costaban más en comunicaciones que enreparaciones: 25 llamados al plomero, 30 al electricista, no sé cuántos entrellamados y mensajes de texto al gasista, es más: nos hemos ofrecido a ir abuscarlos. Dentro de todos los síntomas el más absurdo fue cuando se me empezóa hundir el piso de la ducha. Sentíamos algo pasaba, primero una baldosa floja,luego cada vez más abajo… En fin.

Sí, es cierto que ya tengo algo en vista que me gusta muchomás y en donde estoy poniendo todas mis fichas, pero tampoco es para que seponga así luego de 15 años de buenos momentos.

Ahora recuerdo que en algún momento de ocio me compré ellibro Llene su casa de Energía del Dr.Deón. No le echemos la culpa al libro, en realidad no aporté más queprender algún que otro carboncito con incienso (dicen que limpia: será delolorcito que deja).

El libro en cuestión dice que todas las casas tienen un auraque las protegen de virus, gérmenes y demás influencias negativas. Ya tenemosuna respuesta: aura desequilibrada o inexistente. También dice que la casainteractúa con sus habitantes, es decir que nuestros humores y comentarios laafectan: definitivamente está escuchando todo lo que digo.

Para los que tengan el mismo problema y tengan constancia dehacer todo lo que dice el libro por ahí tienen suerte. En mi caso trataré desobrevivir y tratar de que la casa no me mate antes de mudarme.

Acepto sugerencias.